martes, 17 de agosto de 2010

¿El tiempo corre o nosotros corremos detrás del tiempo?

Cuando no tenemos responsabilidades y disponemos de él plenamente, no lo valoramos. Y cuando estamos tan ocupados, lo atesoramos como si fuese una recompensa final. Pero lo paradójico es que una vez que nos liberamos de nuestras obligaciones y por fin llega ese rato libre, no sabemos qué hacer con él.

El tiempo, ese enemigo común de nuestros proyectos. Nada se le escapa y nada lo perdona. Es la pesadilla de los nostálgicos y el mayor rival para los ansiosos. Y, para los que dejamos todo para último momento, se convierte en nuestra común debilidad.
Pero el tiempo no siempre juega en contra, claro. Es un factor esencialmente positivo para aquellos que saben aprovecharlo. Acá van algunos ejemplos para saber cuándo está de nuestro lado (y lo dejamos correr), y cuando nos entorpece la vida:

El tiempo corre...
Cuando llegamos a la sala de espera con el número 24 en la mano y recién van por el 19...

Corremos detrás del tiempo...
Cuando tenemos turno para las 3, son las 3 menos diez y estamos en pleno embotellamiento en Avenida General Paz...

El tiempo corre...
Cuando somos niños y empezamos a hacer la cuenta regresiva para nuestro cumpleaños veinte días antes

Corremos detrás del tiempo...
Cuando somos adultos y nos damos cuenta que el finde que viene es nuestro cumpleaños y aún no decidimos qué hacer

El tiempo corre...
Cuando tenemos el poder de anticipación suficiente como para poder sacar la entrada de ese recital el mismo día en que sale a la venta y conseguir un asiento vip.

Corremos detrás del tiempo...
Al dejarnos estar y, dos días antes del show, buscar desesperadamente en internet remates de platea alta sector Z... y comprarlo a un precio tres veces más alto.

El tiempo corre...
Cuando vemos pasar el colectivo frente a nuestras narices, pero no tenemos problema en esperar al próximo porque, total, hay tiempo.

Corremos detrás del tiempo...
Cuando nos vemos obligados a correr detrás del colectivo!
El tiempo corre...
Cuando somos niños y anotamos nuestra altura con una marquita en la pared, y esperamos ansiosos superar esas rayitas año tras año.

Corremos detrás del tiempo...
Al sentir que los años se nos escapan y sólo queremos volver atrás con cremas antiarrugas, gimnasia y otras armas contra las secuelas de la vejez.

El tiempo corre...
Cuando, siendo estudiantes, somos el primero del curso en terminar un examen y disponemos de tanto tiempo que alcanzamos a revisarlo dos o tres veces antes de entregar.

Corremos detrás del tiempo...
Cuando escuchamos la lapidaria frase del profesor "CINCO MINUTOS" y nos damos cuenta que apenas estamos terminando el punto tres de cinco, por perder media hora pensando la primer respuesta.

Así que la próxima vez que tengas tiempo, más vale que hagas algo productivo... Porque si ponés tus planes por delante de él, no vas a andar corriendo detrás después!
Paradójicamente, no tengo tiempo!!! Me voy ya a devolver el dvd para no pagar recargo... corriendo como siempre, adiós!

2 comentarios:

  1. Sos una genia!! Y además me encanto la frase: Es la pesadilla de los nostálgicos y el mayor rival para los ansiosos.
    Tengo que admitir que el tiempo es mi mayor rival, muuuuy...
    Pero tmb a veces tengo que correr detrás del tiempo! Lo bueno es que vos con el tiempo haces lo que querés, el tiempo te da la libertad de ser usado como uno quiere...
    Me encanto los ejemplos, todo no sé!
    Seguí escribiendo asii hermosa

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  2. "somos adultos"? jjejej :P

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