miércoles, 18 de agosto de 2010

La pérdida de la inocencia

Hace un tiempo estaba hablando con mi hermana y otra persona más (no recuerdo quién). Le estábamos contando sobre las mascotas que tuvimos. La conversación terminó revelándome una cruda verdad.

Yo:  Y llegamos a tener como seis animales en casa. Te acordás Micky de Oswald, el conejo?
Micky: Sí...
Yo: Qué lástima... En un momento enloqueció y mis papás lo tuvieron que mandar al campo...
Micky: Ay, Sole...
Yo: ¿qué...?
Micky: "Al campo"
Yo: Si! Si dijeron que lo mandaron como a una quinta llena de conejitos y... O_________O nooooo Oswaaaaald!!!!!!

Para mi sorpresa, días después vi una escena en Friends que ilustraba exactamente a la misma situación que conté recién, y ahí me cayó la ficha de que eso de "mandar el animalito al campo" es una de las tantas mentiras piadosas repetidas por nuestros padres para no despertarnos de esa sensación de ensoñamiento infinito que tiene la infancia.

Cuántas ilusiones, cuántas excusas para tapar aquello que amenazaba nuestra ingenuidad. Desde el verso de la semillita (o peor aún, la cigueña!!), pasando por "el hombre de la bolsa", hasta la mafia del Ratón Pérez con el tráfico de dientes, nos creímos TODO. Porque nuestros padres eran nuestros héroes, y su palabra era sagrada.

Entonces me puse a pensar y sólo sentí decepción por todas esas mentiras. Desde ese momento, profundizé mi convicción de que a los chicos hay que decirles la verdad en la cara, para que de pequeños vayan aprendiendo cómo son realmente las cosas.

Enseguida puse en marcha mi idea con mi primita (Mika, de seis años), a quien tomé como ratón de laboratorio. Por primera vez, estaba dispuesta a quitarle el disfraz a una situación protocolarmente ocultada ante los ojos de un niño.

Pero Mika accionó el plan antes de que yo pudiera preveerlo, al preguntarme qué eran esas imágenes horribles que mostraba el noticiero que yo estaba viendo.

"Se murió un hombre", le expliqué fríamente.
"Ah... ¿Por qué?", me preguntó sin entender mucho.
"Lo mataron...", le contesté, y enseguida me entusiasmé con mi macabra idea y continué: "Lo agarraron unos ladrones y le pegaron fuerte y lo mataron".
Mika se quedó en silencio. Seguramente nunca habría escuchado algo tan horrible.
"¿Y por qué le pegaron? ¿Ya no vive más...?", cuestionó con un miedo en sus ojos que fue imposible pasar por alto. Vi su vulnerable gesto de temor y se me partió el corazón, y con él las ganas de seguir probando mi teoría.
"¡Mentira Mika! No le pegaron, el hombre pensó que le querían robar, se fue corriendo y escapó", le contesté sin demasiadas vueltas, y con toda la naturalidad posible.
"¡Ahh!", fue su respuesta, acompañada por una sonrisa inmensamente aliviadora.

Estuve cerca de destruirlo todo, pero menos mal que supe frenarme a tiempo. Ahí entendí que la inocencia es un derecho inapelable para cualquier niño. Y que, como etapa idílica de la vida, la niñez no debería cargar con la amargura de lidiar con los miedos y crueldades que acechan al mundo exterior. Hay que dejarlos estar en esa burbuja, en su burbuja, que para amargarse tienen toda una vida...

8 comentarios:

  1. LA INFANCIA ES UNA ETAPA DONDE CUALQUIER COSA NOS PARECE UNA MARAVILLA, QUIZÁS PORQUE REALMENTE ESTAMOS RODEADOS DE MILAGROS. MILAGROS QUE DEJAMOS DE VER EL DÍA QUE POR ALGÚN DESCUIDO INCORPORAMOS EN NUESTRA VIDA ESA MEDIOCRIDAD EFICIENTE, ESA ESTÚPIDA RESIGNACIÓN LLAMADA MADUREZ. VOLVAMOS A CREER EN EN RATONES QUE COMERCIAN DIENTES AMPARADOS EN LAS SOMBRAS DE LA NOCHE. VOLVAMOS A CREER EN REYES SOBRENATURALES QUE DEJAN REGALOS EN LOS ZAPATOS DE LOS NIÑOS BUENOS. VOLVAMOS A CREER EN EL HOMBRE DE LA BOLSA QUE LLEVA A LOS NIÑOS QUE DETESTAN LA SOPA. TAL VEZ ESE DÍA, CUANDO APOSTEMOS UNA VEZ MAS POR LAS ILUSIONES, DESCUBRAMOS QUE MUCHA GENTE CONFUNDE INCREDULIDAD CON SABIDURÍA. Y SEREMOS FELICES MOSTRANDO LO QUE EL 6 DE ENERO NOS TRAJERON LOS REYES, MIENTRAS ALGUNAS PERSONAS MADURAS NOS MIRAN CON ENVIDIA.

    ResponderEliminar
  2. genial !! Estás para una campaña diciendo "Volvamos a la niñez" jaja. Ojala se pudiera volver... a esa edad donde todavia creemos que nada es imposible, donde ningún día es igual a otro... me gustó lo de "esa estúpida resignación llamada madurez" !

    ResponderEliminar
  3. Sii, tenes mucha razon! para mi hay que ser niño por un tiempo.. tener esa inocencia, porque despues se saltean etapas, y uno madura muy rapido. total para los problemas tenes toda una vida
    me dieron ganas de ser un niño que vive en su mundo otra vez...

    ResponderEliminar
  4. si chum!! a mi tmb me dieron ganas d ser una niñita otra vez... pero bueno, no tendremos inocencia pero sí a personas que nos quieren, y eso hace q todo valga la pena ;)

    ResponderEliminar
  5. Sol...Impresionante! Me encantó tu reflexión...voy a hacerme la LC, mujer de pocas palabras...Te quiero! Liz

    ResponderEliminar
  6. jajajajaj me rei bra... a mi, una vez me dijeron que llevaban a mi gato (callejero) a tomar la leche lejos.. a un lugar donde habia mucha leche, y yo.. Feliz por el!

    (detalle) mi gato se llamaba Miaumiau.
    ayy ay ay..


    BRA

    ResponderEliminar
  7. uf.. esas cosas t hacen pasar por recuerdos:
    1- un fenomeno el raton perez.. mecanismo re bizarro para adentrarnos en el mercantilisto..jaj
    2- me re enoje cuando m dijeron q no existian los reyes magos (era la ultima ilusion q m empecinaba en mantener.. las otras ya m las habian arruinado..)
    3- los esfuerzos en navidad de seguirles el juego a mis primos mas chicos para q crean en papa noel..
    ... pero dsp m entristeci.. por q recorde..
    4- tmb cuando tendria 6 años.. se murio mi perra..pero SI m lo dijeron.. y recuerdo la exacta situacion.. cuando mi viejo nos explico...fue re triste.. :S

    ResponderEliminar