miércoles, 27 de octubre de 2010

Telenovelas argentinas: the same old shit

A pedido del público (siempre quise decir eso) en los dos últimos posts, acá va un pequeño diagrama que sintetiza el típico cuadro de relaciones en una telenovela argentina... que bien podría aplicarse a la telenovela latinoamericana en sí. Muñeca Brava, Kachorra, Celeste, Marimar, María la del Barrio... toda la misma shit!



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Perdonen mi desprolijidad nata. Acepto sugerencias de nuevos personajes ;)

domingo, 24 de octubre de 2010

Boicot a Hollywood (parte II)

Seguimos con las escenas típicas de películas yankees.

-El desayuno incómodo:  la situación se da el día después de una gran pelea o un grave conflicto, y siempre en familia o en matrimonios. Supongamos que el padre se pelea con los hijos: al día siguiente, por costumbre se verán obligados a desayunar juntos. El silencio será sepulcral, evidenciando la tensión familiar producto del día anterior, y la cámara hará un lento paneo en las caras de culo de cada uno de los integrantes de la familia. Nadie dirá una palabra y de repente alguien intentará romper el hielo con un "pásame la mantequilla de maní". Distintas frases sueltas tratarán en vano de armar un diálogo. La madre, siempre en rol de conciliadora, lanzará un "Paul, cuéntale a tu padre cómo te está yendo con el proyecto de Ciencias", a lo que Paul responderá enojado "¿de qué sirve? si nunca está presente en las exhibiciones de la escuela!". El padre tratará de poner a su hijo en su lugar, su hermana saltará a defender a su hermano, y la discusión termina cuando alguno se retira de la mesa sentenciando una frase lapidaria como "¿Qué me preocupe por mi familia? ¡Esto no ha sido una familia por meses!". Y todos callan. Este es un ejemplo del desayuno incómodo, versión cena.

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El negro perseguido: el 50% de las veces en que gente de color (léase "negra") aparece en películas, siempre aluden a su condición de raza y aún cuando nadie los está discriminando se refieren a ellos mismos como "niggers" ("negros"). Buscarán cualquier excusa para defenderse y acusar a los "white guys" (a la gente blanca) de discriminarlos por "niggers". Frases más recurrentes: "¿Qué, acaso nunca has visto a un nigger manejando?", "¡Hey YO! ¿Qué me miras así? Soy un fuckin nigger, ¿y qué?". "Tienes que presentarnos a tu noviecita blanca, ¿o se asustará de los niggers como nosotros?". 

-El espejo del baño: escena super trillada de las películas de terror en la que pueden suceder dos cosas. La primera es que aparezca escrito sobre el espejo un mensaje amenazador del asesino como "Se lo que hiciste el verano pasado". Siempre está escrito con sangre o con lapiz labial. Lo del lapiz labial lo entiendo, pero ¿de dónde sacan la sangre? Me imagino que el asesino se hace un tajito en la muñeca y se autousa como tintero. Ridículo. La segunda posibilidad es que el protagonista esté distraído frente al espejo lavándose la cara y que de repente el espejo le devuelva la imagen del asesino, que está detrás suyo. No sé por qué el asesino le da tiempo para que lo vea por el espejo y reaccione, cuando aprovechando que está distraído podría matarlo y asunto liquidado.

-Escena del atracón de medianoche: cuando el protagonista está en su habitación a la noche sin poder dormir, baja a la cocina y se clava una porción de torta o se toma alguna cerveza que siempre ofrece la heladera. Momento de reflexión mientras come la torta. Es fija.

-La pelea de los padres: es muy común que las peleas de los padres, especialmente si se trata de alguna infidelidad, terminen con uno de ellos (el infiel) durmiendo en el sillón del living. A la mañana siguiente se levantará incómodo, con la espalda dolorida, y su pareja descenderá por la escalera y le echará una fría mirada de reojo, sin un poco de lástima. Y a la noche durante la pelea (que deriva en la escena del sillón), enfocarán al hijo mayor del matrimonio en su cuarto con cara de preocupación, escuchando los gritos de sus padres y sin poder dormir. El hermanito menor, asustado por la situación, irá corriendo al cuarto de su hermano, quien lo recibirá con un abrazo y dormirán juntos en su cama. Ejemplos: El niño del pijama a rayas, Amigas por Siempre, Mr. Bean y Mi Familia ("The kids are alright").

Podría seguir escribiendo sobre las porristas de las escuelas, sobre las escenas de las fiestas yankees que siempre terminan con la casa destrozada y el protagonista se come el reto de sus padres, sobre las persecuciones policiales y sobre las escenas del "loser" de la escuela, pero se los dejo a ustedes. Mucha bullshit por hoy, a cambiar de canal.

pd: hoy es mi post número 30 y por eso espero que mi amiga bloguera Andrea (de nospusimosdemoda) cumpla con su promesa de regalarme un lavarropas.

jueves, 14 de octubre de 2010

Boicot a Hollywood (parte I)

La cartelera de Hollywood ya aburre. Las películas se están volviendo más predecibles que todos los trucos del Mario Bros. Las escenas son puro cliché. Las vimos en las películas de los 80, de los 90 y las estamos volviendo a ver. A continuación, algunas situaciones a las que les digo "basta":

-Escena del locker: Toma infaltable en las películas que ocurren en colegios secundarios o universidades. La escena es la siguiente: En el corredor principal del colegio, el protagonista se dispone a sacar unos libros de su locker. Lo abre con las llaves, toma lo que necesita con su mano derecha  y con la izquierda cierra el locker, y en el preciso momento en que lo termina de cerrar aparece sorpresivamente en primer plano la cara de "su chica" (que estaba oculta atrás de la puerta del locker) cuestionándole enojada "¿Así que irás con Katie a la fiesta de graduación?" ("So I heard you're taking Katie to prom?") , o en su defecto el clásico "te espero a la salida" ("I'll meet you out front").

-Final del hijo campeón: ok, es obvio que en todas las películas que tratan sobre un equipo de niños de baseball o fútbol americano, al final salen campeones. En el entretiempo del partido siempre irán perdiendo. Pero luego el protagonista, generalmente un niño de perfil bajo en el que ninguno del equipo confiaba, será el que los lleve hacia la gloria. El será el que bateará la pelota tan lejos que saldrá de la cancha y meterá un home-run en cámara lenta, con toda la tribuna gritando eufórica "¡TU PUEDES JOHNNY!!". Y finalmente pisa la base y cierra la corrida, al grito de "¡YEAHHH!" y todo el público se levanta a felicitar con palmas al campeón. Ahí es cuando, desde la tribuna, la mamá del protagonista se abraza con alguna amiga. Y el equipo alza al protagonista al grito de "¡SÍ!¡YOU DID IT, JOHNNY, WE ARE THE CHAMPIONS!" mientras él levanta la copa. Y el papá del protagonista, que siempre estuvo ausente en los partidos porque es un enfermo del trabajo que nunca prioriza a su hijo, fue ese día a ver la gran final y desde la tribuna comenta en voz baja con orgullo "Ese es mi hijo...". Esto es un poco de lo que les hablo.

-Todo pasa en Estados Unidos: las peores catástrofes del mundo ocurren o en Nueva York o en Los Angeles. O sea, en el mundo ficticio yankee, si se aproxima un meteorito, el primero en divisarlo no va a ser un niño chino desde el patio de su casa en Pekín. No, serán los yankees desde la base de Houston o el Cabo Cañaveral de Miami. Y, ¿adónde se dirige? Si, SIEMPRE a Estados Unidos. Porque una cosa re copada como un meteorito no va a caer en Mozambique. Ni los alienígenas van a invadir el Congo, NO. NO TENDRÍA ONDA. La onda es que todo, absolutamente las peores amenazas para el mundo, comienzan siempre en yankeelandia. Y son ellos, siempre ellos, los elegidos por Dios para salvar al mundo. Ejemplos: Impacto Profundo, Godzilla, El día después de mañana, Señales, El día de la Independencia, La guerra de los mundos, y así infinitamente.

-Escena típica de películas de acción:  el auto del malo (que está persiguiendo al bueno o viceversa) se incrusta en un edificio. Basta con esa escena. Me cansé. Se la chorearon todas las películas a Arma Letal 4 y ya aburre. Directores de Hollywood: ver romperse el vidrio de las ventanas de un edificio de Nueva York con una rolls-royce entrando a todo motor y arrasando cuantos escritorios tenga en su camino, ya NO es divertido.

Estos son sólo cuatro ejemplos, pero tengo unos cuantos más para mencionar. Lo dejaré para otro post. Chau, me fui a ver cine neorrealista italiano... (ok, o quizás la nueva de Zac Efron).

martes, 12 de octubre de 2010

Palabras más, palabras menos: patadas al ego

-"mirá qué linda que salisteee!!.... No parecés vos!!!"
-"jaja, gracias!"

¿GRACIAS?

Que te digan "mirá qué linda que salisteee!!.... No parecés vos!!!" es lo MENOS. A ver, analicemos eso un momento: "qué linda que saliste", bien ahí, reconocimiento hacia nosotros, sube la autoestima. Ahora: "no parecés vos!!" what??? NO-PARECÉS-VOS, o sea, en otras palabras te están diciendo: "Saliste linda, pero sabés qué? No te emociones! Esta foto es una excepción, porque sos un baaagre!!!".

Hay que tener cuidado con este tipo de frases que, disfrazadas de adulaciones, no son más que una cruda crítica hacia nuestro ser. Y lo peor: muchas veces estas críticas envueltas en piel de cordero de heidi vienen de nuestros propios amigos. Porque, vamos, ¿quién no sufrió por parte de sus pares alguna frase de las siguientes?

"Ay, mirá esa remera, es RE VOS!!!", y la remera resulta ser un pedazo de trapo de lycra con estampados de flores y figuras grotescas, con imágenes inconexas como la cabeza de un angel y la estrella de la revolución comunista. O sea, algo que JAMÁS usarías, que pensás que sólo un grasa usaría. Preferís andar en body painting por la 9 de Julio antes que con eso. Y sí, tu sensación es la de decepción por esa persona a la que apreciás y que se supone que te conoce tanto. Tanto que te asocia a vos con la cabeza del angel estampado y su onda barata de hippie-chic.

"¿En serio te gusta cantar? JA, mirá vos... jamás me hubiese imaginado eso de vos...": horrible cuando finalmente te animás a decir aquel deseo reprimido o talento artístico escondido que llevás adentro y esa persona te dice que "ni en pedo" te "veía" haciendo tal cosa. ¿Será que acaso no nos conocen? ¿O se trata más bien de una crisis de proyección de identidad? ¿Desde cuándo ese determinismo categórico para definir lo que "va" o no "va" con nuestra personalidad? ¿¿Alguien me puede decir en qué momento, con qué gestos, creamos nuestro propio estereotipo??

"Está buena tu camisa a cuadrillé, pero yo no la usaría": si de críticas sutiles se trata, ésta es un clásico. El muy cobarde de tu amigo no se anima a decirte que tu camisa a cuadros de leñador es un aborto de la industria textil y entonces te va con eso de que "está buena PERO", y a continuación la mejor excusa: "yo (y remarca el yo para hacerte saber que está hablando desde un punto de vista personal, cosa que no te afecte) no la usaría". Es estúpido. Se supone que uno usa lo que le parece de buen gusto. Y tu camisa, definitivamente, no entra en esa categoría.

"Me hacés acordar a/Sos igual a...": ¿Por qué será que los parecidos que nos encuentran nunca son buenos?¿Por qué tenemos esa sensación de que nos nivelan para abajo? La otra vez me dijeron por Facebook, "sos igual a esta amiga mía", y me pasaron su perfil. Y lo que vi no me gustó nada. A lo mejor la piba tenía "un aire" a mí, pero lo que indudablemente tenía (y se le remarcaban muy bien) era todos mis defectos: cara bien redonda, muchos cachetes, uniceja (jaja mentira, no tengo uniceja), entre otras deformidades.

"¿Viste que cuando querés podés?": ¿Viste que sos un mogólico pero con esfuerzo podés llegar a parecer normal? ¿viste que parecía que no, pero al final te da un poquito la cabeza? ¿viste, viste?

"¿Ese es tu novio? ¡Ah, no es feo!":  ¿"no es feo"?¿Y qué te pensás, que estoy para salir con Nelson de la Rosa, mother fucker? Ok, en esta frase tu amigo está definiendo tu nivel de belleza. Y la sentencia es triste: esperaba lo peor, y se encontró gratamente sorprendido, ya que alguien como vos, para ese amigo, no levanta mucho vuelo.

Los amigos son amigos y siempre tratarán ir de frente con lo que piensan de vos. Pero cuando no pueden, cuando sienten que quizás lo tomes a mal, se aferraran a estos pequeños recursos malvados de la linguística. Si sos un poco inteligente, está bueno que sepas decifrar los códigos. Y si no, "gracias!".

martes, 5 de octubre de 2010

Lo patético

Mi abuelo es el de la derecha.

Cuando uno llega a viejo e invita a un amigo a ver el partido por la Copa Davis, pasan cosas como estas...

Cuando uno es chico tiene la ilusión de que todo es posible. Con los años caemos en esa estúpida resignación llamada madurez (Parker dixit). Hace unos días encontré en uno de mis cajones históricos (?) un papelito que escribí a los diez años más o menos. Era una listita con cosas que quería hacer antes de morir. Muy tierna. Muy ilusa.

La listita decía:
-Ser astronauta, ir a la luna y clavar una bandera que diga "SOLE".
-Tener una casa enorme llena de animales, con piletas gigantes donde entren ballenas y delfines
-Conocer a los Backstreet Boys
-Volar con mi cuerpo
-Ganarme la lotería y repartir el premio entre gente pobre
Y no me acuerdo qué otra cosa más.

Ok. Las cosas cambiaron. Fui creciendo, golpeándome contra varias paredes y puertas, y también fui aprendiendo. La bandera que dice "SOLE" está clavada en el centro de mis frustraciones. O al menos así lo siente mi lado emo. Espero poder sacarla de ahí algún día.
En cuanto a ser astronauta, con el tiempo me di cuenta que no era tan fácil como calzarse el traje y hacer la cuenta regresiva en la nave.

Si quería ser astronauta iba a tener que dedicarle mi vida entera a mi enemigo natural, las matemáticas, que en combinación con la física se ocuparían de quitarme toda vida social para relegarme a escribir todo el día teoremas junto con rusos vírgenes de 33 años que serían mis únicos amigos.

Volar, volé muchas veces, pero no con mi cuerpo precisamente. La casa enorme con piletones y ballenas no se cómo la pagaría, con lo caro que está todo, apenas llego a pagarme una pelopincho para el verano.

Llego a ganarme la lotería y repartirla entre la gente pobre y en 10 minutos me dejan embarazada en la villa 31.

Y en cuanto a los Backstreet Boys, qué iba a imaginar en ese entonces que después iban a estar re baqueteados. Que mi amor platónico Nick iba a aumentar 10 kilos, que Kevin se iba a ir del grupo, que A.J. iba a ser adicto al crack, que Brian iba a entrar en una secta religiosa y que Howie... me encanta Howie.

Lo último que iba a imaginar yo a los 10 años es que me resignaría a todos esos objetivos, y que mi actual lista sea:
-Ponerle pila a mi reloj (hace 4 meses que no anda, hola!)
-Juntarme con mi mejor amigo Juan a hablar de la vida
-Dejar mi vida nómade y asentarme en algún lugar de una vez por todas
-Controlar mis respuestas
-Empezar a ahorrar para irme a Paraguay a visitar a Anto
-Hablar más de tres palabras con mis viejos
-Grabar más temas

Patético, lo sé. Patética esta lista y patética la otra. Igualmente no lamento haber hecho esa listita cuando era chica. Todos en algún momento tuvimos sueños. Los seguimos teniendo, obvio. Porque ¿de qué sirve vivir sin anhelar lo imposible?