martes, 11 de enero de 2011

Tres cositas

Les voy a contar un clásico (comportamiento) de mi vieja: las "tres cositas". Me lo dice desde los 13 años, me lo dijo la semana pasada, y apuesto a que me lo seguirá haciendo siempre.

Mi mamá tiene la cínica capacidad para preocuparme en un día en el que ya me siento arruinada. Las "tres cositas" nunca llegan en una tarde relajada de verano mientras estoy disfrutando de la pileta, no. Me las dirá siempre que estoy reclutada en mi cuarto por algún bajón personal (y esto no pasa muy seguido, pero lo hace casualmente las pocas veces que no me siento del todo bien).

"Soleeee...", grita. "Bajá que te quiero decir tres cositas...!". Y con esa sentencia comienza el melodrama de mi vieja y yo. Lo se desde chica: esa frase de las tres cositas NUNCA puede ser buena. Es un indicio de alguna cagada a pedos cercana o una sarta de crudos reproches en mi cara. Entonces ahí estoy yo, bajando las escaleras con el corazón latiendo a mil, con cara de Evatest positivo en la mano pensando "¿Por qué a mí? ¿Y ahora qué?".

Bajo y me espera mi vieja sentada en el living a la orden de "vení que te quiero decir algo...". Y si a ese pedido le agrega el de "cerrá la puerta", significa que realmente estoy al horno.

"TRES COSITAS", insiste. Y comienza el show, que mi vieja disfruta tanto como yo lo sufro. Entonces comienza a ennumerar.

La primera cosita siempre va a ser algo de mediana importancia, y generalmente es algo bueno, como para amortiguar el golpe que va a venir después. Así es común que mi vieja me diga "La primera es: pasé por el Unicenter y vi este jean para vos; después probátelo y decime si te gusta", o "encontré la cédula que habías perdido". Esta es la única parte que las dos disfrutamos.

El plato fuerte viene con la "segunda cosita". Desde un principio puedo olfatear que se asoma algo malo porque empieza con muletillas como "Ehhh" o "A ver....." ya que no sabe bien cómo encararlo sin que yo me lo tome mal. Ahí es cuando me tira "la bomba" que desordena mi sistema nervioso. De qué estoy hablando? Bueno, a lo largo de mi vida la "segunda cosita" significó frases intimidatorias como "Encontré ESTO en el cajón de tu cuarto...", "vos fumás?? y que son estos cigarrillos que encontré en el bolsillo del jean?" (a los 15 años), "Yo se que anoche no saliste donde me dijiste; ALGUIEN TE VIO...", "El otro día me llegó un comentario de alguien de la familia de que vos...", "¿En qué gastaste los $200 que te di?", "Con papá estamos preocupados por todo lo que vino en la cuenta telefónica: decime quién es este número" y otros cuestionamientos que me ponen incómoda y a veces agresiva, porque sobrepasan de manera burda el umbral de mi intimidad. Y eso es algo que mi vieja NUNCA va a cambiar. Es como más fuerte que ella. Tiene esa necesidad imperiosa de andar controlando la vida de sus hijos 25 horas al día, y eso fue justamente lo que me hizo alejar de ella. Ma, si algún día llegás a leer esto, tus interrogatorios a lo GESTAPO nazi es algo que deberías evitar.


Y luego de haberme hecho cubrir la cara de verguenza y haberme hecho utilizar mi ejército de palabras para defender lo poco que quedó de mi dignidad, viene la "tercer cosita" como para desdramatizar la situación. "Una pavadita", dice mi vieja siempre con respecto a ésta última. La pavadita son pequeñas órdenes que gracias a Dios no pueden seguir destrozando mi autoestima: sacar al perro, sacar turno con el médico, ordenar mi cuarto, etc. A veces ni siquiera tiene una "tercer cosita" para decirme, así que, lo juro, la inventa en el momento como para no romper la tradición con el número. Así es como se agarra de cosas improvisadas como "Y la terceraa.... ehh... eh.. ¿no te parece que es hora de cambiar el empapelado de tu cuarto?" (!!!!).

Y ahí vuelvo yo a mi habitación, como un perrito humillado con el corazón aún temblando. El día en el que desaparezca esa "segunda cosita" de mi vida y queden sólo las otras dos, recién ahí voy a encontrar la paz interior. Mientras tanto seguiré bancando esa bipolaridad de mi vieja, que un día es la Madre Teresa y al otro le pega el "hitlerazo".

8 comentarios:

  1. Sole! Jjajaja, me hiciste reir con las tres cositas. Por suerte una sola es mala, no? Detesto la gente controladora que no puede dejarte en paz y siempre tiene que estar rompiéndote la paciencia. Supongo que con el tiempo habrás sabido resguardarte de eso, y sino todavia estás a tiempo. Empeza por tomarte las cosas con calma y desdramatizar. Ninguna segunda cosita es tan grave e irremediable como para que merezca amargarte el día, siempre hay cosas peores.

    Besos linda!

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  2. te juro que me corrió un frio por la espalda, mi mamá tiene una tendencia similar y la ha tenido toda la vida, la diferencia está en unas pocas palabras: veni que tenemos que hablar vos y yo...un segundito nada más ( que en general ere mucchhhoo tiempo con reto y castigo

    XD!

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  3. Siiis!!Yo también odio el tipo de madre inquisidora que se la pasa controlando cuanta cosa hacés y dejás de hacer, esas madres que de la boca para afuera son "quiero que vueles del nido" pero en realidad te quieren siempre bajo su ala.
    BLEH!Mi mamá es del tipo "VIOLETA!!!!!!!!Tenemos que hablar/decime una cosa/etc" en toodas sus variantes, con el tono inquisidor que te decía recién jajajjajaja. En fin, a ver madres...
    CRECIMOS!!Y al igual que Uds, tenemos nuestra privacidad y no por eso dejamos de ser menos hij@s suyas che!

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  4. Pero si lo hace por que te quiere :P
    Aunque saben también que a nosotros nos molesta mucho que nos rompan de ese modo.
    Yo por suerte safé bastante con eso, en casa el más hincha es mi viejo.

    Ese 'alguien te vio' es para matar a ese alguien! jajaja

    Beso!

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  5. Sole querida lamento tener que decirte la verdad , tu madre al igual que todas las madres segiran siendo asi para siempre y sobre todo NUNCA dejarán de hacer esas cosas humillantes .... pareciera ser que es lo que las hace madres...el poder hacer implotar al hijo mas encumbrado en la vida o profesión sólo con "3 cositas" en cualquier tiempo y aunque tengas cualquier edad.......Quizas sabiendolo seas la reivindicadora de los que no pudimos darnos cuenta tiempo y a pesar de la edad todavia sufrimos nuestras "3 cositas " maternales. Besos

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  6. Vos conoces mis grandes carcajadas no? Bueno, esta frase: "con cara de Evatest positivo en la mano pensando "¿Por qué a mí? ¿Y ahora qué?"." me hizo estallar!

    Tenes que agradecer que tu vieja te pone el paracaidas, te tira del avion y abajo te espera con una cama elastica. A mi mi vieja me tira del avion y si puede calcula que la caida sea sobre cemento duro.

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  7. Sole coincido plenamente con vos y con Viole. Mi madre pretende que arregle el cuarto todos los días y de la misma manera que ella lo haría, no comprende que es MI espacio y ya no tengo 10 años para que chequeé cada cosa que hago! Pero bueno, son nuestras madres al fin,
    Beso a todas!
    http://mifelicidadsinamor.blogspot.com/

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  8. y mis hijos se quejan de mí...que lo único que hago es ponerme en su zapatos, defenderlos y hacerme cómplice de sus aventuras.
    soy una geniaaaaaaaa!!! a veces me mimetizo con ellos, y no saben cuál es la madre y quiénes los hijos!!!

    Sole: madre hay una sola, disfrutala...y un día sentala vos en el living y decile ¨las tres cositas¨ que quisieras que cambiara. tal vez, aclarándolo, el tema se solucione. con probar, no perdes nada!!!
    a las mamás hay que decirnos las cosas de frente y sin rodeos. si después no modifica su actitud, es una elección de ella...pero, permitime a mí, el beneficio de la duda. yo pienso, que lograrás tener otra relación. con una hija como vos, lo pensará y modificará su conducta...pensalo!!
    kisses HIJADITA!!!

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