viernes, 29 de abril de 2011

Personajes de colectivo

Hoy me levanté más trillada que la canción "Yo no sé mañana" en el verano del 2011. Así que, para estar a tono, pienso hablar de un tema seguramente muy trillado: los personajes que uno se suele encontrar en el colectivo.

La vieja del asiento: infaltable señora generalmente irritante a la que debés cederle el lugar luego de que se haya casi arrastrado por el pasillo lastimosamente y temblorosa para dar lástima. La vieja es un personaje totalmente impredecible porque nunca sabés cómo va a reaccionar. Hay veces que acepta el lugar que le ofrecés (con un "gracias querido/a" el 70% de las veces) y otras que, por no querer aceptar que ya está vieja, débil y arruinada, se niega a aceptar tu oferta y te responde: "nooo, gracias querido pero no, dejá, sentate vos".

El de la música alta: generalmente es un negro cabeza que decide ponerle "onda" al colectivo y entonces pone su crappy música del celular a máximo volumen para que TODOS escuchen. Las canciones son siempre de género decadente: reggaeton o cumbia. Todos le echan la peor de las miradas y a veces hasta los pasajeros se miran entre sí con cara de indignación, pero lo irónico es que NADIE SE ANIMA A DECIRLE NADA, por lo que se terminan fumando su chatarra todo el viaje. Estar leyendo Cortázar con un remix de fondo que dice "mami, mueve el trasero..." es una de las sensaciones más raras que pude experimentar.




La embarazada: te das cuenta que una embarazada sube al colectivo por dos cosas: primero un grasa pega el grito en el cielo de "A VER QUIEN LE DEJA UN ASIENTO A LA SEÑORA QUE ESTÁ EMBARAZADAAA" y después inmediatamente la gente se corre hacia los costados formando un aura vacío alrededor de la embarazada como presenciando la llegada de algún dios que bajó a la tierra para salvar a todos, y a cambio alguien tiene que sacrificarse (es decir, ceder su asiento). No siempre es fácil reconocer a la embarazada. A veces surge el dilema de si está embarazada o si simplemente está gorda (como me pasó una vez). Y otras la panza ni se nota y nadie le cede el lugar, y entonces salta el calentón de siempre que recrimina: "¡No puede ser que nadie le ceda un lugar a la señorita que está esperando un bebé!¡Es una falta de respeto!" y a enseguida todos les agarra una especie de mea culpa y se matan por ofrecerle asiento.

El chofer: es como el gran titiritero de ese animal metálico que ingiere y defeca personas que es el colectivo. El chofer de colectivo es una de esas profesiones que están hechas para arruinarte el día, como el empleado público o los profesores de matemáticas. Está de mal humor siempre, no le gusta su trabajo y escucha la radio para matar el tiempo. Y toda la mala vibra que va acumulando la descarga maltratando a sus pasajeros. Situaciones que he vivido:
-éste para en Retiro?
-(bieeen bajito) si,perotedejaenavenidadellibertador...
-cómo?
-QUE SÍ TE DIJE NENA, QUE TE DEJA EN AVENIDA DEL LIBERTADOR, NO ME ESCUCHASTE????

Obviamente le contesté lo que le tenía que contestar, ja. Pero son así. Al menos los choferes de Buenos Aires (en el Interior encontré choferes muy buena onda). 



El conocido:  Nunca falta el infeliz que cuando estás en tu momento de máxima paz con vos mismo te toca el hombro y pronuncia tu nombre. Levantás la cabeza y es él/ella: ese compañero de colegio con el que nunca te llevaste o ese "amigo de un amigo" con el que nunca hubo química. Por dentro pensás: "La PUTA madre!!!" pero enseguida fingís la mejor de las sonrisas y le largás un entusiasmado "heyy, ¿cómo estás?". Tras una pregunta de introducción que denota que no se ven hace mil años (como el clásico "¿Qué es de tu vida?"), empezarán a describir su presente como si estuvieran en una entrevista de trabajo: "Y, yo vivo solo, estudio Antropología, ya estoy en 4to año, trabajo en..." mientras por dentro el otro piensa "¿Y a mí qué carajo me importa de qué trabajás??". Buscarán en vano hilar temas en común, o cosas que realmente no interesan, como por ejemplo:
-y cuántas materias te faltan para terminar la carrera?
-dos. Sociología y Línguística...

-ahh, estás ahí nomás...
-síí.....
.....................
...................silencio.................silencio...........silencio.........(publicite aquí !).......silencio.......


Y al final se despedirán con falsas promesas al estilo
-"che, tenemos que juntarnos todos algún día!"
-síí, de una... hablá con tomi y arreglamos...!

-daaale!

Y no te lo creés ni vos... ni él.

Ok, podría seguir con personajes como "la vieja charlatana", "el ponemonedas" o "los peleadores" o "el espía lectores" (aquel que NECESITA saber lo que estás leyendo), pero sinceramente no tengo ganas. Estoy medio drogada (de sueño nomás... creo). Feliz viernes.

lunes, 25 de abril de 2011

In your face

"Hay algo que te quiero decir y no me animo..."


Hoy escuchaba por la radio esa canción tierna de Alejandro Lerner, y pensé: ¿cuántas cosas tendría que decirle yo a ciertas personas y realmente no me animo?

Al chico que atiende el videoclub: ¿no te parece raro que te haya alquilado 16 películas en un mes? 
 ¿no te das cuenta que es sólo una excusa para verte, PELOTUDO? 16 películas, o sea...! Ese localcito sigue funcionando gracias a mí! Ok, admito que soy una enferma de Stanley Kubrick y de Woody Allen, pero no me da ni el tiempo ni las ganas para ver 16 películas en un mes. Tengo mejores cosas que hacer, quiero que lo sepas!! Por si pensás que me tomé un año sabático en mi vida, no!! Mi vida es re interesanteeee!!!! (o al menos eso me gustaría que creas). Encima SIEMPRE que registrás mi pago me preguntás el nombre. Eso significa que te lo olvidás porque no te intereso en lo más mínimo.... infame!! Pienso que debés ser un poco tarado, porque te puedo no interesar, pero no podés no aprenderte el nombre de un cliente que va día por medio a tu negocio. Idiota! Igual me gustás!

A la empleada doméstica de mi abuela: Lourdes, yo sé que desde que pisé la casa de mi abuela me odiás y que yo te odio a vos, pero  tratame como a una persona, flaca!! Dejame de joder, tratás mejor a mis gatos que a mí! Hablás mal de mí a mis espaldas, no me llamás a comer, entro a un cuarto donde estás vos y te vas de un portazo... realmente es incomodísimo convivir con una persona así. Y mirá que trato de ponerle onda, a veces te pregunto sobre tu vida o cómo estás, pero me respondés con monosílabos y una mirada de "salí de acá". Realmente no entiendo qué te molesta tanto de mí. Hablar con vos es como explicarle inglés a mi perra Florencia o sea, NO, es algo que no tiene sentido. Pero al menos careteala un poco y respondeme bien. Y dejá de esconderme las cosas en mi cuarto.

Al paseador de mi perra Florencia: tanto vos y yo sabemos que mi abuela nos quiere enganchar. Y lo peor: Sabemos que no hay onda, y que por más que mi abuela me diga "Sol, atendé a Federico que vino a buscar a la perra!" lo hago con la menor gana... pero me caés simpático. Me gusta que entendamos bien que nada nunca podría pasar, y sé que en el fondo la idea de poder hacerle creer a mi abuela que hay un posible romance entre nosotros te divierte tanto como a mí.

La chica del colectivo 33: no sé tu nombre, pero me encanta cómo te vestís y cómo hablás. Ah y sos hermosa
. Amo tu mochila de los Beatles. Te veo y pienso: "yo con esta chica me llevaría TAAAN bien". Te encuentro prácticamente todos los días e imagino en mi cabeza distintas excusas para poder hablarte, pero obviamente no me animo. Quiero que seas mi amiga. Hace poco te encontré en una iglesia, te acordás? Me sonreíste y me morí.

A la rubia psicópata del tren: una vez te escuché hablando con una amiga comentando un capítulo de Mujeres Asesinas y diciendo "Yo también mataría a mi marido...". Empezaste a explicar la forma en que lo matarías y los motivos. Era como una muerte romántica y cínica al mismo tiempo. Desde ese entonces me diste MUCHA intriga. Tenés el perfecto perfil de psicópata capaz de hacer volar a todo el tren y desde ese día en que te vi en el andén te busco siempre, te persigo, porque sé que algún día vas a cumplir la fantasía de matar a tu marido y yo voy a tener la primicia y voy a escribir una crónica de esta muerte anunciada. No me preguntes cómo, pero averigué tu nombre y tu apellido. Sos de mi barrio, tenemos conocidos en común, y sé dónde vivís porque una vez te seguí hasta tu casa. Me encantaría que me concedas una entrevista, ¿puedo? (ok, ahora la psicópata soy yo).


Les doy su espacio para descargarse. Les aseguro que es extremadamente aliviador.

martes, 19 de abril de 2011

"Bienvenida a la tecnología 3 G"

Mi celular nokia 1208 se parecía mucho a mí: era básico. Me considero una persona simple, sin la necesidad de tener "lo último" en ropas o tecnologías. Mi vida es totalmente a contramoda. Pero bueno, después de años de usar ese celular, como conté en otro post, en un escatológico episodio en un recital se me llenó de chocolate  (whatever), y desde entonces tuve que andar a los gritos para que la gente que me llamaba me escuchara lo que estaba diciendo. Mi voz sonaba como si estuviese hablando desde un tapper. Sufrí conversaciones como:
-Hola Sole, vas a poder venir mañana?
-sí, creo que sí, tengo que arreglar un par de cosas y te confirmo.
-QUÉ? que tenés el casamiento de tu primo?


-Vino a las tres
-¿que te vino Andrés??


Dios. Era insportable. Me costó despedirme de mi nokia 1208, pero la gente me dijo que la vida sigue. Cuando fui a comprarme el nuevo celular, algo emocionada, fui con la idea de "evolucionar" un paso y comprarme el nokia 5130. Le dije al vendedor:
-Quiero el nokia más básico de todos.
-Ya te lo traigo. Es este.
No era el que yo quería. Era algo de otro mundo para mí. Me asusté. Le dije:
-No, pero este no es el más básico de todos... Yo quiero el que tiene un marquito azul lindo... (o sea, me cambié de Claro a Personal para que mi celular sea azul y me traés uno rojo!).
-Ahh, pero ese es el 5130, un modelo viejo, ya no está más en el mercado...
-¿¿cómo que no??
-No. De hecho, hicieron el que te estoy ofreciendo para reemplazar al otro.
-No te puedo creer... (¡estos chinos!)
-Te puedo ofrecer este, es mucho mejor.
-Mmmm... bueno, pero espero que no tenga muchas cosas. Yo quería algo simple.
-Ja. Este te aseguro que es un walkie-talkie comparado al resto. Mirá, te muestro: la diferencia con el otro es que tiene tapita metálica, el doble de memoria, tiene cámara con flash...
-¿¿cámara con flash??
-¿viste? está bueno... (con cara de ganador)
-no, es que no quiero cámara con flash. Ya bastante con que tenga cámara.
-¿Pero qué esperás? Mirá que te digo que es el más básico de todos...
-Sí bueno pero... no sé... el otro era más lindo... el del "marquito azul"...
-JA. En unos meses te va a parecer una reliquia...


Ok flaco, podrías ser menos pedante. Te lo compré, ya está, agradeceme. La verdad que quedé contenta con mi nuevo aparato. Enseguida se lo mostré a Ann. Ella odiaba mi viejo cel y fue la que me impulsó a comprarme uno nuevo (de hecho en su blog cuenta una anécdota de mi viejo cel). Después de preguntarme por cuánta memoria tiene, cuántos megapíxeles y otras cosas que me tuve que fijar en la caja porque no tenía ni idea, me felicitó: "Bienvenida a la tecnología 3 G".
-ehh??
-no me digas que no sabés qué es "3 G"...


No sólo no sé lo que es "tecnología 3 G", sino que tampoco sé qué significan términos como "bluetooth". Me doy cuenta que vivimos en un mundo 2.0 cuando la gente en vez de pedirte que le toques el timbre te dice "haceme una perdida": qué? sí, "haceme una perdida", sin siquiera aclarar que es una "LLAMADA perdida". Otra frase que me pone los pelos de punta es: "cuando estés en la puerta mandame un (mensaje de) texto". "Mandame un texto", qué es eso?? la próxima que me digan eso voy a escribir un poema bajo la mejor de mis inspiraciones, voy a enroscar la hoja delicadamente, la meto adentro de una botella descartable y se la tiro al balcón (y con ganas). Literalmente, ¿no me habías pedido que te 'mande un texto'?".

Aparte, qué es eso de avisar por mensaje "estoy abajo, abrime"? ¿Hasta para eso necesitamos el celular? A mí me tocás el timbre! Y si es mi cumpleaños me llamás, no me escribís en el muro de Facebook (y sólo porque Facebook te recordó "hoy cumple esta boluda"). Menos "muro a muro" y más "cara a cara"!



Estamos en un mundo donde las telecomunicaciones nos alejan y ser tan simples nos complica la vida.

sábado, 16 de abril de 2011

Contradicciones de mis padres

1-Cuando aflojaba con el estudio de la facultad me decían "¡Tenés que estudiar!¡Es tu única obligación, nosotros te damos todo, ni siquiera tenés que trabajar! ¡no te estamos pidiendo NADA MÁS!".


Y cuando finalmente me ponía a estudiar, y llegaba de la facu y me tiraba a ver televisión, me veían y me decían con indignación: "¡Todo el día haciendo nada vos! ¿Por qué no te conseguís un trabajo?¿Hasta cuando te vamos a seguir manteniendo?".


2- En todas las peleas saltaban con un argumento que ya es un clásico en todos los padres: "¡Sos una egoísta!¡Siempre pensando en vos, nunca pensás en los demás!".


Y cuando veía algo por la calle lindo para mi mamá y se lo compraba, se lo daba y me decía "Ayy, gracias!! ¿Pero para qué gastás plata en mí? ¡Ni te hubieras molestado!".


3- Cuando discutía con ellos porque yo quería algo con lo que ellos no estaban de acuerdo, me decían "Bueno, ¿sabés qué? Cuando tengas TU propia casa, podés hacer lo que quieras. Pero mientras estés viviendo bajo este techo, se hace lo que NOSOTROS decimos!¡Esta es NUESTRA casa!".

Y cuando dejaba los platos sucios o algo sin limpiar me decían "Sole, limpiá eso, no seas sucia. Somos cinco personas viviendo acá. La casa es de TODOS".

4- Cuando yo me quejaba porque mis hermanos tenían algo que yo no, me decían "¡¡NO te compares con tus hermanos!!".

Y cuando dejaba la ropa tirada, me cuestionaban: "A Micaela (mi hermana) le digo UNA vez que ordene su pieza y va y lo hace;  a vos te puedo estar diciendo toda la tarde y no lo vas a hacer!! ¡¿cómo puede ser?!".

5- Cuando me agarraba de los pelos con ellos me decían "¿Y si tanto te molestamos por qué no te vas de esta casa? ¡Andate!".

Finalmente me fui. Y a la semana me estaban llorando por teléfono para que volviera.



Así son ellos. Impredecibles, contradictorios, indiscutibles. Se que en el fondo me quieren (creo). Ahora vivo con mi abuela y por suerte me malcría como nadie. La otra vez me dijo: "A esta altura de mi vida no estoy para andar reclamándole cosas a nadie. Yo lo único que te pido es que me cuides a la perra y a los gatos". Te quiero abuela, sos lo mejor de mi vida. No sé qué haría sin vos.

martes, 12 de abril de 2011

Mejor no hablar de ciertas cosas

Temas de los que me embola hablar:

La facultad: me gusta la gente que cuando le preguntás por sus estudios, te contesta "bien", "más o menos" o "mal". Así es como debería ser. Pero hay muchos que arman todo un monólogo mencionando qué temas están viendo en Anatomía, o que rindieron mal Economía I y que entonces se quiere matar porque no le es correlativa con Economía II, y que para él/ella el profesor ya lo tiene de punto y POR ESO no le aprobó el oral. Que pensaba que no le iban a tomar un cuadro que al final le terminaron tomando, y que encima está al horno con un trabajo práctico sobre Sociología que tiene que entregar el martes y hacerlo con un compañero al que no se banca. Mi respuesta para ese tipo de relatos facultativos es siempre la misma: "Si... ah... claro... mirá.... ah... uh.... uh qué mal..." y por dentro tarareo el tema de Mario Bross.

El trabajo: Lo mismo. Creo que ya mencioné en otro post que NO ME IMPORTA tu mala onda con tu jefe. Si te hace hacer cosas al pedo, si te caga a pedos todo el día, y si tus compañeros de trabajo son cómplices de esa pesadilla. NO ME MENCIONES tus proyectos o clientes, que le estés haciendo una página web a una consultora privada NO INFLUYE en mi vida. Que les cobres de más a los nenes en tu librería TAMPOCO. Y que hayas puesto un cuadro en tu oficina y tu jefe te haya dicho "me encantan las pinturas de naturaleza muerta"... MENOS!

Las pastillas anticonceptivas: Tema típico de conversaciones de mujeres. Es un tema que no sabés cómo, pero siempre termina saltando, como el tema de la depilación. Ok, odio hablar de esto. Palabras como "placebo" me dan asco. A las mujeres les encanta hablar de sus experiencias con las pastillas. Algunas las idolatran, y hasta remarcan mil veces que desde que las toman les crecieron las tetas. Y otras cuentan que dejaron de tomarlas porque les producen vómitos, dolores de cabeza, diarrea, y no se cuántas otras asquerosidades más.

Las mascotas: me molesta la gente que habla de sus animales como si fuesen sus hijos. Sinceramente, me gusta saber si alguien tiene mascotas o no y la importancia que le dan en sus vidas porque habla de su lado humano. Pero ya no me gusta cuando las personas se ceban y empiezan a contarte todas las boludeces que hacen sus mascotas. En especial me molesta soberanamente la frase "mi perro es re inteligente". La gente tiende a pensar que porque el animal hace algo gracioso, es un einstein reencarnado. "Mi perro es re inteligente: cuando yo canto ladra, es como que canta conmigo!". "Mi perro es re inteligente: abre las puertas de mi casa". "Mi perro es re inteligente! Le cierro la puerta de la casa para que no entre, y va hasta el jardín y entra por la puerta de atrás!". Dios... dudo del coeficiente intelectual de esas personas. Ah y también me irrita la frase "A mi gato le gusta que..." seguido por cosas como "que le acaricien atrás de la oreja", "que le toquen la panza", "que le mueva un palito como si fuera la cola de un ratón". No se cómo responder ante esas afirmaciones. Un "ahhh" está bien? Y odio, ODIO, la gente que, delante de terceros, le habla a su mascota como si fuese un bebito deforme: "Hoola, coshiita!! cómo estás puchunino??" (!!!).


Los celulares: hay gente a la que le FASCINA mostrar su celular y contar por qué lo eligieron. Como si fuese un novio. O le encanta preguntarte qué modelo de celular tenés (la verdad que ni idea cómo se llama el mío) y decir lo que saben acerca de él, al estilo: "ahh sí, un amigo lo tiene. Tiene internet, no?". Me molestan más que nada los grasas que se compran un Blackberry y andan todo el tiempo pendiente de él, y cuando le estás hablando de algo no te miran porque están chateando con un amigo por el "BB chat" y te contestan con monosílabos porque no te están escuchando. Es peligrosa la gente que tiene Blackberry, así nomás se los digo.

Tema pendiente del post anterior: Muchas cosas cambiaron en las fiestas de 15. Desde el vestido blanco de la quinceañera (que ahora es de cualquier color y bien corto) hasta la forma en que entrar (la piba esta entró al salón con las 21 personas de su mesa principal, algo totalmente impensado en mi época! by the way, quién pone a VEINTIÚN personas en la mesa principal??). Los detalles "románticos" fueron eliminados: el vals, las velas, el brindis por la quinceañera, las cartas dramáticas. Y el detalle que me hizo dar cuenta que vivimos tiempos 2.0: el souvenir era un pendrive con todas las fotos de la fiesta. 

viernes, 8 de abril de 2011

Las mentiras de las fiestas de 15

Como mujer, desde que nacés y aprendés a decir tus primeras palabras, tus padres te hacen saber uno de los rituales más marquetineros de la sociedad: "Cuando cumplas 15 vas a tener tu fiesta". Las pendejas viven a cuenta regresiva para que llegue ese gran momento.

En las 24 horas previas a la fiesta, estas niñas muestran lo peor de la miseria humana: se ponen tan nerviosas por que todo salga bien que empieza la histeria: "¡¿Cuándo viene la maquilladora?! LA VOY A MATAR!!", "PAPÁ TE DIJE QUE NO QUIERO ENTRAR DE TU BRAZO, NO SEAS GRASA!!", "¡NO ME ENTRA EL VESTIDO, NO ME CIERRA! ¿POR QUÉ MIERDA NO CONTRATAMOS A UNA COSTURERA PARA QUE ME HAGA UN BOTÓN MÁS?!". Pero claro, después llega EL momento de entrar al salón y todo se transforma, pues ahí aparece ella, con la sonrisa fingida, carita de angel y aura de hija perfecta... y sus abuelos la ven y piensan "¿No es adorable?".

Este tipo de fiestas me parecen un tanto ridículas, y voy a dar mis motivos.

Por empezar, por lo menos en MI época, las tarjetas de invitación tenían textos super melosos y con tintes melancólicos. Decían cosas bizarrísimas. Me acuerdo de un par de tarjetas que decían más o menos así:
"Llegó un momento muy especial en mi vida... de esos que sólo suceden en cuentos... Hoy escribo mi propia historia, pero nunca sola, sino acompañada por ustedes, mis personajes...": PARÁAAA MAN, ¿qué somos: tus marionetas? Flaca, cumplís 15 años, no sos Madonna!!

Otra JURO que decía en una parte:
"Hay algunos momentos en los que mi llanto es de felicidad. Los recuerdos que atesoro en mi mente, me llevan lejos y me pongo a llorar...". WHAAAT?? Hola! ¿Es una invitación a una fiesta de 15 o una carta de suicidio? Con mis amigas siempre recordamos esa tarjeta, ya es un chiste interno que tenemos.

Por suerte, por lo que pude saber gracias a mi hermana menor, las tarjetas de hoy no son tan dramáticas, van más al grano.

Otro tema aparte es el de las mesas. La mesa principal es como "la créme de la créme", las chicas mueren por estar ahí para sentirse importantes y siempre trae problemas para la quinceañera, que debe seleccionar fríamente a sus "mejores amigas". Pero casi siempre, la muy hipócrita no quiere quedar mal con nadie, y la mesa principal termina teniendo más gente que el Superbowl. Mente de una quinceañera: "A Yami y Car las pongo porque son mis best. A Juli la pongo también porque no nos llevamos tanto pero compartimos hockey, inglés y la veo siempre. A Cele la pongo porque no puedo poner a Juli y no a Cele, ellas están siempre juntas... y si pongo a Cele también tengo que poner a Flor...".

En contraposición a la mesa principal está la "mesa de descarte", la menos importante de todas, porque es en la que enchufa a todos los que no sabía dónde poner. Esta mesa es como la resaca social de la fiesta de 15, y siempre (sin excepciones) contiene a personajes que nada tienen que ver entre sí. Ejemplo: su compañera de taekwondo+ sus dos primos lejanos+ su amiga de internet + su profe particular de matemáticas + tres boludos del colegio con los que nadie se lleva. Desde lejos podés distinguir a la "mesa de descarte" porque es la única en la que nadie está hablando. El silencio es incomodísimo y todos se miran con cara de "¿Y vos quién sos y cómo carajo habrás caído acá?".

Los videos de 15 que resumen la vida de la quinceañera con un compilado de fotos contienen siempre canciones dramáticas como "Don't Wanna Close my Eyes" de Aerosmith y sucede algo siempre: los únicos que lloran al ver estas imágenes son la quinceañera y sus padres.

En la mitad de la fiesta hay un momento patético en el que las mejores amigas de la quinceañera se ponen en el medio del salón y le leen una deeensa carta de la amistad que está llena de códigos y chistes internos sólo ellas conocen, entonces nadie se ríe. Al estilo: "¡Cuántas cosas que vivimos! ¿Te acordás de la vez que fuimos a bailar a Klaus?.... El auto rojo.... JAJAJA" (???). Otra cosa: ¿por qué siempre a la que lee le tiembla el pulso y la voz? parece como si a la muy pobre la estuviesen apuntando con un arma, y fuera a quebrarse e irse corriendo! Y lee mal, se saltea palabras, tartamudea. Entre que la gente no se ríe y la audiencia es masiva, la situación la supera y termina siendo un desastre. Al terminar la carta finalmente se larga a llorar como una desquiciada y va corriendo a los brazos de la quinceañera buscando consuelo.

Consejo para todas las quinceañeras: NUNCA le den un lugar prioritario a sus novios del momento en la fiesta. He visto cada cosa... desde una quinceañera que ni bien entró al salón ante las expectativas de todos le partió la boca al noviecito antes que saludar a sus padres hasta una que dejó que su novio le leyera un "juramento" delante de todos diciéndole que su amor iba a ser eterno... y en unos meses la piba era la cornuda del colegio. Esas quinceañeras son las mismas que en un par de años ven el video de su fiesta y  se lamentan ante la aparición del noviecito de ese entonces: "¡Me quiero matar! ¡Ese gordo hijo de puta!".

Escribo sobre esto porque mañana trabajo de "helper" en una fiesta de 15. Voy a estar 10 horas atendiendo a los invitados con la sonrisa atornillada. Espero volver cargada de información para hablar sobre las últimas novedades de este sueño mágico artificialmente construido. Quién sabe cuánto evolucionaron hasta el día de hoy...

sábado, 2 de abril de 2011

Mi abuela me busca novio

Fui a visitar a mis abuelos paternos. Estábamos con mi abuela en el comedor hablando sobre sus masajes de los miércoles cuando de repente entró de lleno en el terreno amoroso sin ni siquiera pagar peaje. Juro por Banfield que la conversación fue así:

Abuela: a qué no sabés a quién me encontré hace unos días...

Yo: a...?
Abuela: te lo digo porque no te lo vas a esperar. A los padres de este chico... ¿cómo se llamaba tu noviecito del (jardín de infantes) Cuentacuentos?
-nooooo...!!! De Andrés??
- (confundida) no, ese no.. ese no era tu noviecito

-sí, era... pero nunca se enteró..
-el rubiecito.. ojos claros...
-ahhhhh!! de guille??
-guille!! ahí está
-qué gracioso abuela!!! cómo los reconociste?
-y porque de vez en cuando me los cruzo en misa, ¿nunca te conté? son del barrio... la madre se llevaba muy bien con tu mamá... y los abuelos van con nosotros al grupo de acción...
-¿"grupo de acción"?¿qué es eso, una secta?
-no, mi amor. La acción católica... no te acordás que el abuelo y yo vamos una vez por mes?
-ahhh... esos viejos que se reunían y jugaban al ta-te-ti con Jesús??

-jaja no tan así, pero sí.. esos.
-Qué loco, no sabía que seguías en contacto con la familia.. ¿y qué cuenta?
-Y me contó sobre Guille... yo a él lo vi el año pasado en misa.. precioso chico...
-sí, de chiquito era muy lindo me acuerdo...

-y de grande también!! La mamá me anduvo contando sobre él pero ya me olvidé... y yo le conté de vos...
-mirá que bueno...

-y la mamá me dijo "Ay, pero si era tan buena chica Sole! Tendrían que verse de nuevo!"
-jaja, ¿y qué le dijiste?
-Y yo le digo "Sí, me encantaría que se junten! que salgan a dar un paseo!"
-"un paseo?" ay abuela, no...

-y entooooonces....je, je, je...
-abuela NO.....
-sí: le pase tu número de teléfono.. el de tu casa...je, je, je...
-no, abuelaaaaaaa!!! y dejá de largar esa risita macabra!!
-je, je, je, sí! ¿por qué no? Así te llama y arreglan!
-porque no da, abuela! aparte eso de pasar el número de teléfono, y encima el teléfono de la casa, es de la pre-historia!!
-¿y pero qué querías que hiciera?
-le hubieras pedido el nombre para que lo busque en el facebook, por lo menos... si ya te expliqué la otra vez cómo es el mecanismo de enganche del siglo XXI...
-bueno, pero hablá con él por teléfono y charlan y ves si te parece simpático...
-no abuela. Primero tendría que ver una foto de él. Estoy en un momento muy superficial de mi vida.
-pero yo no sé manejar eso del "féisbu"
-no, pero yo lo busco. ¿No te acordás el apellido?
-a veeeer... dejame pensar.... Se...se.. serrano!! Guillermo Serrano!
-Dios, ¿por qué todas las personas que me gustan terminan en ANO?
-epaa, esa boquita!
-"ano" no es una mala palabra, abuela...
-bueno pero buscalo, vas a ver, es muy lindo y buen chico...
-lo voy a buscar pero te aclaro que no voy a salir con él ni con nadie. Estoy bien así...
-(sin escucharme) aparte es de buena familia... ¿no te dije que los abuelos son muy católicos?

-uh, ¿encima católico? no, la onda monaguillo a mí no me va...
-pero no es monaguillo!
-ya séee abuela, es una forma de decir... igual si no es monaguillo debe ser el típico flaco al pedo en la vida que se engancha a cantar en el coro de la iglesia o que va a Goya a donar alimentos y esas giladas...
-no... es de familia católica, nada más...
-mmm...
-bueno, hacé lo que te parezca.

-sí... yo después te cuento...

Confirmado: no hay que tocar la sección "vida amorosa" con los abuelos. Aparte si supiera mi abuela en lo que ando.... si supieran ustedes! pero no se preocupen... si todo sale bien, algún día se enterarán ;)