miércoles, 18 de mayo de 2011

Bingo

Siempre te eché en cara que sos materialista. Vos siempre criticaste que a mí todo me da igual. Pero si me invitás a Europa para recomponer nuestra relación, no te voy a decir que no.


Nos vemos en 20 días gente!!
((I've been looking so long at these pictures of  you that i almost believe that they're real. Atajala♥))

viernes, 13 de mayo de 2011

Sin excusas

Creo que esto merece ser contado.

Cuando me saco escuchando y cantando No Excuses de Alice in Chains, sé que algo bueno está por pasar. Esa canción venía escuchando en el 152 la otra vez. Ya sentada, vi a un chico al lado de la máquina de monedas volviéndose loco porque le faltaban 20 centavos. Se los alcancé.

-Gracias!- me dijo.
-Todo bien


Se sentó al lado mío y pintó hablar. Me contó que estaba en segundo o tercer año del Conservatorio de Música estudiando para ser director de orquesta.
-Qué copado, debés tener buen oído- le dije.

Ya es el segundo músico que conozco en un colectivo, qué loco. By the way, qué respuesta pelotuda le di. Es como que te digan que estudian profesorado de inglés y responderle "Ah, ALGO de inglés debés saber entonces", como le pasó a mi amiga Dani.

-Y... sí- me respondió.
-Qué buena carrera. Me hubiese encantado dedicarme a la música, me encanta- le dije.
-¿Ah, sí? JA. ¿Qué te gusta, Montaner? JAJA.
-No- le respondí con clara cara de homicida. ¿Por qué me agredía? ¿O era simplemente un nivel de sarcasmo superior al mío?¿O estoy yo discriminando a Montaner?- Prefiero a los Beatles y el rock británico.
-¿Oasis, The Cure?
-TOTALMENTE.
-Ah, igual te iba a decir que tenés pinta de post-punk, de escuchar Avril Lavigne o algo así.

A ver, flaco. Definime lo que es tener "pinta de post-punk". Ya de por sí, ese género es inventadísimo. Para el caso, vos sos un post-idiota y yo no te digo nada.

-Sí, bueno, me encanta Avril Lavigne igual.
-Ah bueno, ¿ves? Tan errado no estaba- me respondió con aire pedante.

Creo que estaba equivocada con No Excuses. Nada bueno estaba pasando. Me empezó a contar de su fabulosa carrera (que, por cierto, es muy interesante), pero el flaco había encarado la conversación de manera tan soberbia que me daba bronca escucharlo. Empezó a explicarme algo de su violín que ahora exactamente no recuerdo, pero un problema que tenía con el arco.

-Bueno, igual yo te explico y seguramente no debés entender nada. De instrumentos, digo, jeje- me dijo haciéndose el prodigio.

Para los que me conocen, saben que haberme dicho eso fue como darme un penal en el minuto 90 de un partido cero a cero.

-Sí, creeme que algo entiendo.
-¿Ah sí? ¿Qué tocás, el toc-toc? jeje.
-La guitarra, el bajo, el piano, el ukelele, la flauta... y un poco de saxo y batería.

Comete ese gol, post-boludooo. Imagínense SU CARA. Se desfiguró! Se quedó mudo por unos segundos mirándome serio, como asustado.

-¿Tengo que creerte?
-Preguntame lo que quieras de cualquier instrumento (( hasta del toc toc si querés, PELOTUDO!))
-No, está bien, te creo...
- :)
-Pero qué... ¿tus viejos son músicos, no?
-No...
-..... ah......

Sin más excusas, me dijo dos o tres frases más y no me habló durante el resto del viaje. Cuando ví que empezó a hacerse el ocupado mandando mensajes desde su celular, volví a ponerme los auriculares y seguí escuchando Alice in Chains. Definitivamente, algo bueno estaba por pasar...

martes, 10 de mayo de 2011

Andá al chino

Si hay algo que siempre voy a extrañar de ese salame, era ir al supermercado chino con él. No extraño ni su sonrisa, ni sus chistes, ni sus regalos, no: extraño ir al "chino" y llorar de la risa con esa subcultura urbana.

Por empezar, no hay nada menos top que que te manden "al chino" a comprar algo que falta en la heladera. Porque, aclaremos, "el chino" sirve para eso: es como un complemento del supermercado. Nadie va a hacer LA compra semanal al chino, eso se hace en Carrefour, en Jumbo, o si sos más cheto, en Disco. En el chino se compra lo que te olvidaste de comprar en esos supermercados serios, o alimentos que se te acabaron y por eso los tenés que reponer: manteca, maíz, crema de leche, sachets de leche, etc.

Primero y principal quiero destacar el término "el chino", que no siempre es atendido por chinos precisamente. Pobres japoneses y coreanos que quedan reducidos a "chinos", sólo por ese afán que tenemos de generalizar las cosas. Para nosotros, los argentinos, cualquier oriental es "chino" siempre, así como cualquier hamburguesa es sinónimo de "Paty" y a la cinta adhesiva la llamamos "cinta Scotch". Los nombres de los supermercados chinos son un tema aparte. Los puedo dividir en tres categorías: los futuristas ("Eterna"), los apellidos de los dueños  ("Yang", "Hau Fu", "Kioto") y los nombres de videojuegos de acción ("Kung Fu", "King Kong"). Nunca un "supermercado chino: La Morenita". Olvidate. Pero ninguno de esos nombres complicados tienen sentido, porque nunca nadie los llama por el nombre.
Caso útopico: "Hija, andá a comprar una gaseosa a Supermercado Hau Fu!"

La realidad: "Hija, andá a comprar una gaseosa al chino!!!".

Lo curioso y aterrador de los supermercados chinos es que están abiertos siempre. Eso te da la pauta de cuánto los explotan. Cierran muy tarde, y te das cuenta cuántas horas lleva abierto por la cara del chino que te atiende en la caja. A la mañana lo podés ver bien peinado, con la camisita puesta, leyendo el DIARIO CHINO (¿de dónde carajo lo sacan??) y MEDIANAMENTE de buen humor (NUNCA están de buen humor, vale aclarar). A la noche, en cambio, el chino está con los tres primeros botones de la camisa desabrochados, con la aureola de chivo alrededor de la axila, olor a pescado, las mangas arremangadas, no habla ni saluda, el diario está tirado a un costado y con todas las páginas desordenadas, cara de derrotado, los ojos ROJOS y más achinados que nunca!! Y del malhumor que tienen, ves como se empiezan a hablar en chino mandarín entre ellos delante tuyo con un tono de enojo como si se estuvieran cagando a pedos o quejando de algo.

chino 1: kurit sava nicometi kediwa kyyyyyy !!!!!!!

chino 2: NIKI TA LU KAU FAU LUIIIII ?????
chino 1: KURIT KAAAAAAA!!!

chino 2: FAU YA LINNG!!!!
chino 1: KA TI NU KA LEI !!!



????????. Esas conversaciones no hacen más que llevar a pensar que le están sacando el cuero al cliente:
chino 1: la pendeja esta compra siempre a esta hora de la noche!!!!

chino 2: si, siempre cae cuando estamos cerrando la caja!!!!
chino 1: qué hija de puta !!!
chino 2: la próxima la horneamos viva y la ponemos en oferta!!!
chino 1: junto a los huevos de pascua!!!

Escuchar a un chino (intentar) hablar español me produce una sensación extraña, entre diversión y pena. En el chino a la vuelta de lo de Sebastián, había siempre una vieja china toda arrugada y canosa que se paseaba entre las góndolas junto a otro chino como los fantasmitas del pac-man. Creo que su función era la de ayudar al cliente por si no encontraba algo. Y el maldito de Sebastián siempre les buscaba conversación a propósito, para reirnos de su pronunciación:



S: disculpe, esta lata de arvejas está vencida...
china vieja: NO! vecida no. Lata buena (para los chinos, los alimentos son "buenos" o "malos", como los humanos)
S: no, mire la fecha. Ya estamos en septiembre y esto vencía en mayo...
china vieja: fecha mal. Vence otúbere.
S: ¿Cómo?
china vieja: lata avejas vence otúbere!!! lata buena!!

Inmediatamente llamaba al otro chino que merodeaba por ahí oliendo los pescados para que la ayude con la mentira en la que se había metido. "Yung Liiii !!", lo llama. Empiezan a hablar entre ellos (en mandarín, OBVIO, para que no entiendas un carajo) y al final el chino se da por vencido, saca una lata aún no vencida del depósito y nos la entrega. " Eta lata buena, vence junio que vene", nos dice con mala cara, como admitiendo su derrota. Con temor, agarramos la asquerosa lata llena de polvillo y la metemos en el changuito. Lo sabíamos: la lata de arvejas sacada del depósito chino fue seguramente el seno del hogar de una familia de cucarachas.


Pero si hay una maldad que realmente nos encantaba hacer, era calcular meticulosamente una suma de productos por $13, 30 para llegar a la caja y que nos digan "TORECE CON TORENTA". Nos tentábamos de la risa a más no poder, aunque hacíamos nuestro mejor esfuerzo por disimularlo, mientras un chinito de 7 años (hijo del cajero, supongo) nos metía los productos en las bolsas. Nos clavaba una mirada fulminante el chinito, como dándose cuenta que nos reíamos de su adorado padre. Seguramente pensando por dentro "chico' malo, yo escupir su manteca si rie ota vez".

No éramos tan malos, CONSTE: Le dejábamos una propina de veinte centavos al pendejo, en agradecimiento por lo que su familia nos había hecho divertir con su mundo de monosílabos, arvejas podridas y mal humor con olor a pescado.

sábado, 7 de mayo de 2011

Comics

Muy pocas personas saben de mi pasión reprimida: dibujar. Me encantaría, por ejemplo, sacar una tira de comics. Creo que ideas no me faltan, lo que me falta (y me falla) es el dibujo. No tengo perspectiva, no voy mucho más allá del tipito del ahorcado cuando intento dibujar a una persona. Por eso decidí usar el Paint,  para disimular un poco ese hecho de que no sé dibujar. Les regalo un poco de humor absurdo:


Gracias ann por ayudarme con los dibujos en esta tira!!



jueves, 5 de mayo de 2011

Detalles de la vida cotidiana que me frustran

No encontrar temas de conversación con mi depiladora: Nunca hablamos de nada y el silencio es incomodísimo. Sólo se escuchan mis suspiros. Y no sé por qué estoy escribiendo esto, es patético. Pero la verdad es que me indigna. El silencio solo es interrumpido por su clásico "A ver mami... essstirame la pierna" o "Date vuelta mami". Con lo que ODIO que me digan "mami"... ya dije en otro post que yo no soy la mamá de nadie! Encima, para 'engrasarlo' más, lo pronuncia como un "mame". En general intento iniciar una charla echándole la culpa al clima: "Insoportable el calor/frío!", a lo que me responde "¿Viste nena?". Sí, vi... y ahí termina todo el diálogo. Una vez, ya dando un manotazo de ahogado, caí en la bajeza de preguntarle qué opinaba sobre Ricardo Fort, pensando que lo iba a repudiar y al fin así podríamos comenzar una lluvia de críticas que tan bien nos sale a las mujeres, pero me respondió: "A mi me encanta". Ok, me parece que está bien esto de que no tengamos química, pensé.

Fallar siempre al escribir los códigos de verificación: cuando te creás una cuenta en cualquier sitio web, o para registrar un comentario, es sabido que te pide que transcribas un código para discriminarte por si sos chicato. La realidad es que yo mejor vista no puedo tener, gracias a Dios, pero el 60% de las veces escribo mal el código porque los hdp de los creadores los hacen cada vez más difíciles. En serio, algunos son ilegibles! Superponen las letras a propósito, las yuxtaponen, o las muestran en una caligrafía rara. Miren esto:

 Qué miér.. dice?? hydvineg? hydrineg? Qué ganas de complicarme la vida!! ¿Te costaba mucho ponerme "pato"? Y lo que más me indignó: te ponen el loguito de DISCAPACITADO al lado como advirtiéndote que si no lo ponés bien sos un pelotudo. Loco, voy a denunciar eso al INADI. Imagino lo que se deben divertir estos programadores cuando crean los códigos. Además, hay palabras medio oscuras. Más de una vez tuve que escribir vocablos o frases raritas, como "porn" (porno en inglés) o cosas en latín que parecen como frases para evocar magia negra.

Problemas para identificar a las empanadas: cuando pido delivery de empanadas, me tomo mínimo un minuto para distinguir a todas las de carne de las de jamón y queso, humita y pollo. ¿Por qué? En general los deliverys NUNCA son claros a la hora de poner las referencias.  Vienen con un mísero papelito todo engrasado por la fritanga de las empanadas y te indica: si tiene un agujerito en el repulgue, es de carne. Si tiene dos, de jamón y queso... y así. Esos agujeritos son MÍNIMOS, así que la idea es que estés como un negro toqueteando todas las empanadas, dividiéndolas según la cantidad de agujeritos, y engrasándote las manos para que tus amigos te miren luego con cara de asco. Otras veces las diferencian cambiándoles la forma del repulgue. Y te fijás en el papelito y son todos los dibujitos prácticamente iguales. Parece un jueguito para nenes de 5 años, de esos que te vienen en las cajas de cereales a la consigna de "¡Identificá las siguientes formitas!". Por suerte cuando pido delivery con mis amigos, siempre hay uno que se las ingenia más que el resto (o que aparenta ser el que más sabe de estas cosas) y con un "A VER... DEJAME A MI" se dedica a identificar todas las empanadas.

No saber la diferencia entre los dos botones para llamar al ascensor: esto es algo que nunca entendí y que pido que me expliquen. ¿Por qué hay DOS botones para llamar al ascensor? uno con una flechita para arriba y otro para abajo. Tengo entendido que es según si querés bajar o subir de piso, pero nunca sé cuál tengo que apretar! Mi instinto cavernícola me lleva a apretar los dos siempre, por las dudas.

La atención al cliente de los celulares: "Gracias por comunicarse con Personal", me dice una voz grabada. Ya empezamos mal. A mí que me atienda una persona de carne y hueso, porque yo también soy persona, y necesito hablar con un par, no con una máquina. En fin, la robotina esta me pregunta, antes que nada, qué tipo de contrato tengo. Marco el número del de "abono fijo". Ahora me pregunta, en palabras educadas, para qué carajo quiero hablar con Personal. Marco el número del saldo. Cada vez me hace más preguntas para especificar más mi problema y me confundo más. Me va encerrando lentamente... hasta que llega un punto en el que el daño psicológico se hace notar: No sé la diferencia entre la opción de "consultar modo de pago" y "consultar problemas relacionados con tu factura", NO SÉ. Pienso. Robotina me vuelve a repetir las opciones. Me siento respondiendo en la final de El Imbatible de Susana Giménez. Me pongo a analizar, me doy por vencida y aprieto "volver al menú" pensando que voy a volver a la pregunta anterior, pero Miss Personal me sorprende diciéndome "Gracias por comunicarse con Personal... si desea.."... nooooooooooo, volví al principio!! Es una tortura. Personal, de "personal" no tiene nada.

pd: para complementar, ya que estoy en "modo: queja", esta semana me pasaron cosas raras. Un tipo me gritó dos veces en la cara "GUARDA!!!" mientras yo cruzaba la calle correctamente y se echó a reir, y una nena me pegó una patada en el culo mientras entraba a una heladería. La vida se burla de mi. Y en mi cara.

martes, 3 de mayo de 2011

Publicidades sexópatas

A menudo las calles de Buenos Aires son invadidas por carteles publicitarios o propaganda política un tanto ridícula. Yo no votaría a alguien que se llama Roy Cortina (o es su nombre artístico, no sé) y que encima tiene el flequillo peinado a dos aguas, propiamente como una cortina, por ejemplo.. Pero voy a dejar eso para más adelante. Quiero hablar sobre las publicidades que parecieran tener un doble sentido, o que al menos yo lo interpreto así.

Hace unos meses se lanzaba a las elecciones de la Ciudad un diputado que, con una sonrisita de pajero en el afiche, decía: "Quiero hacer algo... pero no puedo hacerlo solo...". Sí, ni bien lo leí por primera vez, las cosas más sucias invadieron mi cabeza... Para comprobar que no era sólo idea mía y de mi mente podrida, le pregunté a un amigo: "¿Qué pensás si yo te miro y te digo: 'Quiero hacer algo... pero no puedo hacerlo sola...'". Me miró asustado con cara de "Salí de acá, perver!". Definitivamente mi mente no estaba tan podrida. La frutilla del postre era el nombre del candidato: Daniel AMOROSO. Más que una propaganda política, con ese nombre y esa línea parecía el gurú de una secta religiosa onda el famoso "Maestro Amor", ese gordo desagradable que enseñaba taekwondo y predicaba y se volteaba a todos los pendejos diciéndoles que así iban a conocer a Dios. Qué asco.

Viendo una publicidad descubrí que las galletitas tienen orientación sexual. Y es más, a veces salen desviadas. Así lo indica Pepitos, que presenta sus nuevas galletitas lesbianas, que salieron del closet tras una publicidad que dice
"¡Me hice tortita!". Y encima te incita a probarlas.



Chicas (y chicos, algunos), si están necesitadas, llegó la solución: "Pepe te la presta!". Es rápido y fácil. El propio Pepe te incita diciéndote: "Acercate y comprobalo!". Obviamente que estoy hablando de que te presta la PLATA... ¡no sé qué habrán pensado ustedes! Y si no, miren el inocente dibujito abajo del post. No tiene cara de baboso, para nada. Sólo está con la boquita abierta y mostrando la lenguita. (Yo por las dudas no me acerco ni en pedo).



Si de publicidades sexópatas se trata, creo que bastantes argentinos debemos recordar aquella de Skip que preguntaba "¿Cuánto ocupa el lavado en tu vida?". La idea era que todas las mujeres hacían con los dedos un gesto de pequeñez, como diciendo "éste poquito ocupa" (gracias a Skip). En una de las imágenes se puede ver a un matrimonio en su habitación: el tipo tirado sobre la cama como exhausto luego de haber consumado su más grande acto de amor (en criollo, luego de haberse echado el polvo de su vida) y la mujer adelante, parada frente a la cámara, da vuelta su cabeza para mirar a su esposo y mira a la cámara con una cara de decepción y haciendo el gesto de pequeñez con la manito... la expresión de indignación y disconformidad de la mina lo decía todo. Claramente, uno pensaba que le estaban preguntando: "¿De qué tamaño la tiene tu marido?".

Por último mi amigo Juan (alias El Chori, no pregunten por qué.... ya estoy con la mente sucia después de escribir todo esto) me dice que en la radio pasan una curiosa publicidad de pilas que dice: "Probá Macao. Macao, la negra que más dura". Pregunto yo: ¿Hacía FALTA?

Otra que me estaba olvidando. Coca Cola, ya no sabiendo qué hacer para conquistar ese 35% de mercado que significa Pepsi y llegar al monopolio, acaba de lanzar su publicidad de: "Donde MMMM se junta con AHHH"... Primero, NADIE normal en este mundo toma una gaseosa como en los comerciales que hacen el sonido de "Mmmmmm" mientras toman y terminan con un "Ahhhh" super fresco y con los párpados a mitad de los ojos reflejo de la satisfacción. NO. Emmm... todos conocemos bien el único lugar "donde MMM se junta con AHHH" (en verdad pueden ser varios lugares, hasta en el asiento de atrás de un auto).



Pobre Alfajores Grandote triple sabor ("Ya probaste el chiquito, ahora probá el grandote"). Y yo que pensaba, de chica, que esa publicidad era medio pervertida. No sabía lo que vendría después.