miércoles, 29 de febrero de 2012

Gente que no

Hoy dormí poco y me levanté bajo un nivel de tolerancia cero que Hitler admiraría, y decidí por lo tanto escribir mi rechazo hacia la gente que provoca que a diario quiera parar el mundo y bajarme de él.

La gente que en "Citas favoritas" clava "en un parque de diversiones". No te da.


La gente que viene de unas vacaciones en el Caribe con la cintita fluorecente del All Inclusive y se la deja por meses hasta que se les biodegrade en la muñeca. Grasas.


La gente que escribe sin comas: "Hola sole como andas todo bien yo recien salgo del gym jeje saludos". Mi vida ellos.

La gente que pone estados pelotudos en Facebook con detalles de su vida que no queremos saber porque no nos aportan NADA, como "menos mal que me desperté porque soñé que no había más mendicream en la heladera ajjajaja"  y, peor, "a 15 pelotudos les gusta esto".

La gente que le corrige con bronca la ortografía a @Lachicasabrina. Gracias por tu ayuda, Capitán Obvio!


La gente que ahora dice "me encanta Adele", y apenas alcanza a TARAREAR Rolling in the deep.

La gente que tiene la capacidad de relato de un sauce y encima se autocorrige: "MIENTO, fue en mayo".

La gente grasa y desesperada que te deja un hematoma en el brazo por intentar engancharte en el trencito del carnaval carioca de la fiesta. Soltame, no soy el toro del Ital Park, pelotudo.

La gente que se sorprende porque te ve "tan parecido" a tu mamá/papá. Y sí, fui su feto alguna vez, creo.

La gente que te pregunta si "ya sacaste la SUBE??" como si con eso te fueses a salvar del fin del mundo.

La gente que se la da de intelectualoide y te dice "ay, pero el libro es mejor que la película". Chupame un huevo.




Aaahhh... Qué lindo descargar toda la ira y que quede la mala energía en los lectores. Mi recontra vida ustedes.



decime que no es cierto...



martes, 14 de febrero de 2012

Inevitable

Pensaba escribir un texto que nada tenga que ver con el amor en este día. Pensaba hacer algo de humor, simular que estoy bien y sonreírle un Buenos Días a todo aquel que me salude hoy. Pensaba no pensarte, para que no me duela tanto. Creía que, si quería, podía hacer que el mundo siguiera girando sin vos.

Pero la verdad es que nada se mueve en mi mundo sin vos. Que cada minuto que pasa es un ratito que se torna inmenso, de una inmensidad parecida pero radicalmente distinta a la que sentía cuando me mirabas tan de cerca en las tardes de octubre en el que el sol te pegaba de frente y te hacía los ojos más claros. En momentos como estos es cuando veo pasar un 85 y se me viene a la mente las veces que lo corrí agitada sólo para llegar quince minutos antes a tu lugar y poder pasar más tiempo con vos, porque cada minuto con vos eran 10 sonrisas, 5 risas y 20 latidos más. Ver pasar el tiempo delante de tus ojos no tiene explicación, nunca disfruté tanto estar con una persona; incluso cuando no estamos haciendo nada, es hermoso hacer nada con vos.

Las primeras semanas en que nos veíamos todos los días, la primera vez que te confisqué a mi gran tesoro en esta vida: mis amigos, los cuales te aceptaron con todo el cariño que yo pudiera haber imaginado. Me hiciste dar cuenta de cosas que desconocía, como por ejemplo que me cuesta asumir la culpa o que no es común tener un jardinero jaja. Los momentos en que más te extrañé fueron siempre la hora y media después de haberte visto, y aunque hubiese pasado un fin de semana entero pegada a vos, sabía que cuando te fueras te iba a necesitar como si no te hubiese visto en años.

Me escribiste más de quince cartas, incluso una tan larga que-te confieso ahora- tardé dos o tres días en leerla. Pero los recuerdos más firmes no quedan grabados en palabras, sino en imágenes dentro de mi cabeza. Imágenes que se infiltran de manera inevitable como arena entre las manos, que pueden aliviar un poco el dolor como hacerlo más fuerte (quizás las dos cosas al mismo tiempo). Tus ojos miel, los viajes en subte, los personajes bizarros que siempre (siempre!) se nos aparecen, morder tu orejita deforme, todos los Dos Corazones que te regalaba todos los días antes de que entres a dieta, sentir el soplo de tu risa destartalada, que me des de probar sólo para ver mi mejor carita de asco, pellizcarte la nariz, tu pasado turbio, las calles de Palermo, las palabras código, tu nombre con el mío escritos en servilletas de papel de un restorán...

No sé a qué iba todo este texto. Supongo que sólo quiero que sepas que voy a estar esperando a que me des ese abrazo hermoso (encajamos perfecto, no digas que no!) al igual que lo anduve esperando toda mi vida antes de conocerte, y que odio cada parte de mí que te haya hecho daño. Que entiendas que aún soy un poco tonta con algunas cosas, porque es esa la manera (equivocada) en que yo entiendo al amor, porque me cuesta mucho encontrar las formas, porque tengo miedo de muchas cosas, pero que estoy dispuesta a cambiar una y mil veces por vos, aprender junto a vos, y que no voy a parar hasta hacerte tan feliz que creas que soy la persona más maravillosa que hayas conocido, porque eso es lo que pienso yo de vos todos los días desde que me levanto hasta que me voy a acostar.

Voy a hacer todo lo que me requiera para hacerte feliz como cuando te
 hablo en inglés o te sorprendo con algún buen libro. Y así volver a colgarme de tu cuello y darte un beso torpe cuando me estés explicando algo y me dé ternura, y secar estas lágrimas, que ya pesan demasiado.

Te amo!!!