lunes, 24 de septiembre de 2012

Palabras graciosas

-¿Pero vos entendés la situación? Estaba la ex ahí, al lado mío! Es un caradura.
-Mandalo al carajo. En tres años se queda pelado.
-Jaja, ¿vos decís?
-Pff, en dos años y medio te diría. Y te vas a querer matar. Largalo.
-No sé, es un imbécil. No puede hacerme esas cosas, es de nenito. ¿Invitar a la ex? Es un pelotudo, me puso en una situación re incómoda. Está bien que no soy la novia, pero dale, un poco de respeto! No podés invitar a tu ex y a tu "chonga" al mismo tiempo. ¿Dónde la viste?
-Sí...
-Y lo peor: se lo dije y le molestó.
-¿Qué?
-Sí! Me dijo que no le vaya con "planteos"!! ¿"Planteo" de qué? Le eché en cara algo lógico, él es el que no entiende los códigos. O sea, encima que tiene el tupé de invitar a la ex novia a su cumpleaños sabiendo que voy yo, me dice que no le venga con cosas rebuscadas, que son "mambos míos", me dijo!!
-Jajaja
-Me daban ganas de partirle algo en la cabeza!! No sé, eso me dio la sensación de que a veces ni piensa en mí, que es super egoísta, como que él quiere la chancha y los veinte, ¿viste? Pero si te mandás esa cagada y que encima tengas el tupé de decirme que es un "mambo mío"... como que... ¿con quién estoy saliendo? ¿entendés el punto?
-JAJAJAJA
-¿De qué te reís, boluda?
-Perdón, fue lo de "el tupé".
-¿Eh?
-Lo dijiste dos veces, a la segunda ya no me contuve! Pensé que no se usaba más jaja
-¿Pero qué opinás de todo esto?
-No sé, no te presté mucha atención después de lo de JAJAJA "tupé", perdón. Contámelo de nuevo, pero con otra expresión. Me quedé en lo de que le fuiste con "planteos".
-Nada, te decía que si encima tiene el....
-........
-
si tiene el coraje de decirme que le fui con "planteos", es un egoísta!
-JAJAJA, querías decir tupé, ya lo sé!!
-Jajaja sos una boluda.

Malditas palabras simpáticas
 que escuchamos y ya no nos dejan concentrarnos en el resto.

viernes, 21 de septiembre de 2012

En cada historia hay un final

Y te va a aturdir la cabeza, y te van a doler partes del cuerpo que ni sabías que tenías. Y te va a desgarrar corazón, y lo vas a sangrar entero, durante meses. Y lo vas a lamentar un día, y al siguiente convencerte de que hiciste lo correcto, y al otro volver a pensar cómo pudieron haber sido diferentes las cosas. Y lo vas a hablar con todos tus amigos, y te van a ver llorar, y vas a sentir vergüenza de lo patético que puede llegar a verse eso. Y les pedís consejos que en el fondo sabés que no vas a seguir. Porque vas a volver a escuchar esas canciones que te hacen mal, y volver a caminar por esos lugares en los que, si tenés cuidado, podés ver todavía los fantasmas. Y también vas a preferir ver películas de amor de una manera masoquista. Si de masoquismo se trata, te vas a convertir en experto. Y vas a escribirle y después borrar, y el mensaje -por suerte- no le va a llegar nunca. Y durante el día encontrás siempre algo con qué distraerte, pero de noche, estando solo, nadie te salva. Nadie te salva de acordarte de ese beso, de esa mueca, de ese chiste, porque son los detalles los que más reavivan el recuerdo. Y vas a olvidar los motivos de ese final, y las motivaciones para este nuevo comienzo. Y se te va a pegar su imagen como una sombra de la que no podés huir. Y vas a hartar a tu psicóloga con su nombre, pero vas a escribir las mejores canciones sobre eso. Y un día ordenando tu cuarto te vas a topar con algo suyo que te quedaste sin darte cuenta, un libro o un cd, y vacilás en si sería lo correcto devolvérselo. Y vas a contestarle mal a la gente en días de lluvia. Y vas a preguntarle a los amigos que les quedaron en común cómo lo ven, y va a latir tu corazón si dicen que está mal, pero más fuerte va a golpear si dicen lo contrario. Y si los meses pasan más rápido, te preguntás por qué el dolor es cada vez más intenso, y si acaso es la caída más dura de tu vida. Y pasan las noches, y los sueños te juegan una mala pasada reinventando la historia con un final feliz. Y no vas a saber qué hacer con sus regalos. Y de a poco, vas dejando de llover. Va a haber gente que te va a poner contenta siempre, vas a ir conociendo caras nuevas, quizás alguna en especial que te haga reír como hace mucho que no lo hacías. Y las cosas que antes hacías para olvidar, ahora las hacés porque te llenan realmente, las hiciste parte de tu rutina energética. Son nuevas pasiones que surgieron a partir de un dolor. Que te llevan a encontrar nuevas formas de ser feliz. Y no te voy a decir la fórmula ahora, pero te prometo que va a llegar una mañana en que no sabés cómo ni por qué motivo vas a despertar y no te va a doler más.