viernes, 21 de septiembre de 2012

En cada historia hay un final

Y te va a aturdir la cabeza, y te van a doler partes del cuerpo que ni sabías que tenías. Y te va a desgarrar corazón, y lo vas a sangrar entero, durante meses. Y lo vas a lamentar un día, y al siguiente convencerte de que hiciste lo correcto, y al otro volver a pensar cómo pudieron haber sido diferentes las cosas. Y lo vas a hablar con todos tus amigos, y te van a ver llorar, y vas a sentir vergüenza de lo patético que puede llegar a verse eso. Y les pedís consejos que en el fondo sabés que no vas a seguir. Porque vas a volver a escuchar esas canciones que te hacen mal, y volver a caminar por esos lugares en los que, si tenés cuidado, podés ver todavía los fantasmas. Y también vas a preferir ver películas de amor de una manera masoquista. Si de masoquismo se trata, te vas a convertir en experto. Y vas a escribirle y después borrar, y el mensaje -por suerte- no le va a llegar nunca. Y durante el día encontrás siempre algo con qué distraerte, pero de noche, estando solo, nadie te salva. Nadie te salva de acordarte de ese beso, de esa mueca, de ese chiste, porque son los detalles los que más reavivan el recuerdo. Y vas a olvidar los motivos de ese final, y las motivaciones para este nuevo comienzo. Y se te va a pegar su imagen como una sombra de la que no podés huir. Y vas a hartar a tu psicóloga con su nombre, pero vas a escribir las mejores canciones sobre eso. Y un día ordenando tu cuarto te vas a topar con algo suyo que te quedaste sin darte cuenta, un libro o un cd, y vacilás en si sería lo correcto devolvérselo. Y vas a contestarle mal a la gente en días de lluvia. Y vas a preguntarle a los amigos que les quedaron en común cómo lo ven, y va a latir tu corazón si dicen que está mal, pero más fuerte va a golpear si dicen lo contrario. Y si los meses pasan más rápido, te preguntás por qué el dolor es cada vez más intenso, y si acaso es la caída más dura de tu vida. Y pasan las noches, y los sueños te juegan una mala pasada reinventando la historia con un final feliz. Y no vas a saber qué hacer con sus regalos. Y de a poco, vas dejando de llover. Va a haber gente que te va a poner contenta siempre, vas a ir conociendo caras nuevas, quizás alguna en especial que te haga reír como hace mucho que no lo hacías. Y las cosas que antes hacías para olvidar, ahora las hacés porque te llenan realmente, las hiciste parte de tu rutina energética. Son nuevas pasiones que surgieron a partir de un dolor. Que te llevan a encontrar nuevas formas de ser feliz. Y no te voy a decir la fórmula ahora, pero te prometo que va a llegar una mañana en que no sabés cómo ni por qué motivo vas a despertar y no te va a doler más.

7 comentarios:

  1. Excelente Sole, llega hasta lo mas profundo.

    ResponderEliminar
  2. Qué tristeza... que el tiempo lo cure todo no sé si es una ventaja o un castigo

    ResponderEliminar
  3. Sole, por 3era vez, sos lo más

    ResponderEliminar
  4. Totalmente de acuerdo, es así tal cual lo contás...
    Si habré pasado por esos estados...
    Un saludo

    ResponderEliminar
  5. Me encanto la entradaaa!!! es tal cual como lo describis.. hay que darse tiempo nada mas...
    Saludos!

    ResponderEliminar