jueves, 6 de diciembre de 2012

La nube tóxica

Hoy fue un día de mierda para todos, pero tuvo su toque bizarro y por eso escribo. Desde el lunes que el pronóstico de clima advertía lluvia para todos (y todas) en Capital el miércoles, jueves y viernes. Pero, como esto es Argentina, y obviamente no la pegamos ni en el servicio meteorológico, la lluvia comenzó recién hoy, jueves.

El único día de la semana en que me tengo que levantar a la mañana, Buenos Aires amaneció con relámpagos, lluvias y una risa macabra en el viento que me susurraba LEVANTARTE O QUEDARTE CINCO MINUTOS MÁS EN LA CAMA... ELEGÍ...ESTOY SEGURA DE QUE PERDERÁS!!! Fui a la psicóloga de mala gana. Me recosté sobre el diván como una lady, 
le conté de un sueño que tuve con Shakira y Piqué (ahí se me fue todo lo de "lady"), la flashée zarpado, empecé a hablar lento y pausado... y no tardé en escuchar a mi terapeuta diciendo "¿Te estás quedando dormida?". Salí de la psicóloga, caminé unas diez cuadras hacia el subte B que me llevaría al laburo y me topé con la primer desgracia del día.

-TODOS AFUERA, SERVICIO INTERRUMPIDO!!!- gritó el chofer del subte (fue el primer chofer de subte que vi en mi vida, lo cual me dejó tranquila, porque tenía la teoría de que eran robots).


-LA CONCHA DE LA LORA!- fue el grito de un usuario que sintetizó el ánimo general de la gente.

La gentuza apuntaba al chofer con sus paraguas como si fueran armas y le preguntaban el porqué de la interrupción, si había un fucking paro de los gremios o algo así, y el chofer lo negó y dio la verdadera explicación.

-No señora, no se puede avanzar con el subte, ¿no siente el olor? Se va a intoxicar- dijo el chofer.
-¿Pero ni unas pocas estaciones?, le pregunté.
-NO QUERIDA, A MENOS QUE TE QUIERAS ENCONTRAR CON LA NUBE TOXICA- me contestó nervioso el chofer. Eran las once de la mañana y yo, sin entender nada y después de una sesión de psicoanálisis bastante rara me estaba desayunando el término "NUBE TOXICA". Parecía todo más surreal que el sueño con Shakira y Piqué en el que yo era el hijo de ambos. El chofer nos explicó que esa mañana se había incendiado un contenedor en Puerto Madero y había largado una sustancia muy fuerte en el aire.
-NO SEÑOR, NO INSISTA, NO QUEREMOS ENCONTRARNOS CON LA NUBE TOXICA- le volvió a decir a otro pasajero.

"Encontrarnos con la nube tóxica"... A VER, la "nube tóxica" no es una persona! Ni un ente, ni un personaje de Titanes en el Ring, ni un ninja que te ataca por atrás cuando te estás por bajar en Angel Gallardo. Me dio gracia la manera en que el tipo siguió introduciéndoles a todos los pasajeros curiosos el nuevo enemigo de la ciudad, la "nube tóxica", que supuestamente estaba causando estragos en el centro y en Puerto Madero, con epicentro en mi lugar de trabajo (una suerte bárbara la mía).

Me tomé el 108, me bajé para tomar el tren San Martín pero el boletero me dijo "No hay servicio por ahora... por la nube tóxica, viste". De nuevo al 108, me bajé para tomarme el subte D, que sólo llegaba hasta la estación Pueyrredón, por este temita de morir todos intoxicados.


Viajé al laburo en el colectivo 152 haciendo un tetris humano con 90 personas, y fumándome tres canciones al hilo de Montaner de un pibe cabeza sin auriculares. Los comentarios de la gente me pusieron de peor humor. Como llovía torrencialmente y había una neblina onda Guerra de Vietnam, obviamente aparecieron los forros que empiezan "HOY BUENOS AIRES ES LONDRES!!". Cuando finalmente me bajé, el Centro me recibió con una especie de Barbijo Fest 2012. Sí, habían paranoicos a ultranza con barbijos, que en combinación con los paraguas, si les ponías tacos estaban para correr en la maratón gay de Tinelli. La verdad es que el "olor tóxico" no era tan fuerte como decían que era, mucho menos para pelar barbijo. No era que ibas caminando por Paseo Colón y te crecían cuatro pares de ojos en la frente. No sé, la gente flasheó Chernobyl.

Como si fuese poco, pasé toda la tarde escribiendo noticias sobre la "nube tóxica". Volví a mi casa en el tren San Martín, cuyas vías estaban inundadas completamente, fenómeno que dio lugar a que gente medio pelotuda retratara el momento Kodak con sus Iphones, para luego subir la foto a su facebook con un epígrafe más boludo aún como "creo que estoy en venecia!!!".


Llegué a mi casa abatida. El paraguas se me había roto luego de darse vuelta en plena avenida (pérdida completa de la dignidad ante decenas de extraños), por lo cual me había empapado entera. Lo único que me sacó una sonrisa (y una risa) fue ver a mi viejo llegar a casa también empapado y sentenciando: "Fue el PEOR día de mi vida. Encima ahora tengo un velorio".
Siempre se puede estar peor, vió?

6 comentarios:

  1. Dos cosas que odio en estas situaciones: el echo molesto en dí y la gente pelotuda que s epone insporotable a raiz del echo antes mencionado.

    Justamente ayer agradecí no ser porteña. Mis condolencias (?) pero ayer no daba para nada andar por Bs. As.

    Mató lo del velorio (cuak).

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  2. Mamma mia! creo que si te iva a visitar ese dia me rompias el bajo en la cabeza o me hacias una doble nelson junto con una paralitica jaja

    me quede con las ganas de abrazarte y reirnos juntos
    pendiente una charla y un te quiero

    =(

    atentamente

    Mark

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  3. me gustsa tu capacidad de relato. Saludos.

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  4. Lo que se dice un mal día! Yo salí del trabajo, vi que no podía llegar a mi casa y me quede 2 horas en una pizzería (que dicen que hace rica pizza) pero no me consta. Saludos!

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  5. jajajjaajajj ahhh jajajaa que manera de reirme !!!1 Hace tiempo que no entraba al blog, que bueno fue volver, muero de risa con tus post.

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