martes, 19 de marzo de 2013

Lo que faltaba: un papa argento

Hace no tantos días, ciento quince viejitos denominados cardenales hacían un cónclave en el Vaticano para ponerse de acuerdo en elegir a un papa que esta vez tuviera cara de bueno. Los más fieles católicos de todas partes del mundo se reunían en la Plaza San Pedro convencidos de que los obispos se encontraban ahí dentro de la sala de votación, debatiendo sobre una intensa y recapacitada decisión. Pero la realidad era que nadie -ni Feinmann, único enviado- sabía bien qué estaba ocurriendo puertas adentro del Vati-encuentro...

Limón World fue el único medio que estuvo ahí. Así es, queridos lectores. Los altos mandos directivos de este blog (o sea, yo) mandaron a sus tres empleados en negro a infilitrarse en el Vaticano para ver qué carajo estaba pasando. El reporte fue inesperado.

El "cónclave" no fue otra cosa que un pijama party en el patio interno del palacio con camas de oro para todos los viejos, que en vez de someterse a votación, debatían entre ver una de Nicholas Cage en sus tiempos de acción o una cómica de Robert de Niro. Por la tarde pasaban el tiempo haciendo actividades lúdicas impensadas como el juego de las sillas o un simulador violento del Papamóvil, así como también karaoke en latín y clases de aquagym con un compilado de Axe Bahía. Y siempre que tomaban lista -curiosamente- faltaba el candidato de Ghana, Peter Turkson, a quien los medios señalaban como el mismísimo "papa negro" de la profecía de Nostradamus.


De vez en cuando se acordaban de avisarle a los fieles que esperaban como unos boludos bajo la lluvia en la Plaza San Pedro que aún no había sido electo el Papa, y para eso mandaban la señal de humo conocida como "fumata negra" (gran nombre para una banda de reggae). Todo el mundo habló durante la semana de esa "fumata negra", pero la realidad es que era un misterio cómo se hacía. He aquí la revelación: Limon World pudo ver cómo obligaban al mismísimo candidato de Ghana -el desaparecido Peter Turkson- a fumarse una tuca al pie de la chimenea de la capilla sixtina y, de esta manera, provocar el humo que no pudo ser largado con papeles quemados, pues todos los papeles que habían en las oficinas del Vaticano fueron devorados por este mismo obispo, quien padece una rara enfermedad llamada alotrofagia y come todo lo que ve, y dedicaba su tiempo en el cónclave a recorrer los pasillos del Vaticano y lastrarse todo lo que tenía por delante. Incluso hay quienes dicen que confundió con un neumático al obispo negro de Tanzania cuando este dormía en posición fetal, y le mordió la oreja a lo Michael Tyson. Tan fuerte fue la discusión entre ambos que se hubieran ido a las manos de no haber sido separados por el bastón made in China de un obispo argentino, un tal Marito Bergoglio, que todos esos días en el Vaticano había estado a las puteadas por perderse los partidos de San Lorenzo en tiempos de promoción. 

Lo que definitivamente nadie se esperaba es que este obispo fuera a ser votado por descarte por la mayoría de los electores y así se convertiría en el nuevo apa. Al enterarse Jesucristo, desde una nube, se rascó la cabeza con desesperación y revoleó a la mierda el control remoto: "Cagamos, un papa argentino"... y peor aún, porteño. Antes de asumir, se le acercaron autoridades vaticanas y le dijeron que se eligiera un nombre artístico. Bergoglio pidió la lista de nicks ya usados por anteriores papas y desistió de ser un NoOriginal XVIII, y optó por Francisco, ya que nadie se lo había puesto nunca, sonaba bien en todos los idiomas y sobretodo por José Francisco Sanfilippo, el máximo goleador en la historia del Cuervo. Claro que ante el mundo tuvo que chamuyar que era por Francisco de Asís.

Antes de asomarse por primera vez al balcón ante la multitud de la Plaza San Pedro y sentirse David Ghetta en la fiesta electrónica más grande del mundo, al papa Francisco le fueron revelados los cuatro secretos milenarios de la virgen de Fátima que le son confiados a cada Papa cuando asume:"Estamos cerca del nuevo armagedón", "se vendrán acechadores terremotos como castigo divino", "Magistral NO rinde más" y "Pelé debutó con un pibe".

El famoso "HABEMUS PAPAM" fue pronunciado por el cardenal Jean-Louis Tauran, que como muchos de ustedes habrán visto por televisión, estaba más puesto que un La Menor en una canción de Blues, consecuencia del exceso del humo inhalado en las fumatas del ghanés Turkson.


Los Argentinos y el Papa Francisco
En cada quilombo hay siempre un argentino metido en el medio, y esta no fue la excepción. Jorge Mario, el mismo que hace un tiempo decía que los gays eran producto de "la envidia del Demonio", pasó a ser el Santo Padre Francisco, un papa descripto simpáticamente por los medios como austero y gasolero. Los argentinos cayeron en la cuenta de que el Papa fue sacado de acá a la vuelta, que iba a comprar verdura al chino como cualquiera, que estudió en el seminario de Villa Devoto cerca de mi casa, que iba al Farmacity los miércoles cuando hay 2x1 en productos de baño, que era un cura villero
, y ya lo compraron. De repente todos conocimos al papa Francisco: "a mi me bautizó", "a mi me confirmó", "yo viajé en la línea A con él cuando todavía tenía puertas manuales", "me lo crucé en la calle y me preguntó la hora A MI", "yo jugué un picadito de fútbol con él en las canchitas de Maragoni, se comió un penal". En Retiro ya venden boxers con la cara del papa argentino.

Hasta la Presidenta está viendo la forma de apropiárselo como último logro de su gestión: "Este papa es nuestro, del modelo, es un papa nacional y popular... Fue ensamblado en Tierra del Fuego como todos nuestros celulares!", le habría refregado a la presidenta brasileña en una llamada telefónica.

Sinceramente, si algo nos faltaba a los argentinos para terminar de levantar más aún nuestro ego, era tener un papa.

Y sino, miren este comentario que saqué de Youtube (no pasar inadvertido el nick del usuario):



Argentina es el mejor pais del mundo, Lo tenemos a Messi, Maradonna, Ahora al Papa! :DD

Después no nos quejemos de la imagen que damos al mundo. El lado positivo que saco de todo esto es que por primera vez nos conocen por algo que no sea fútbol. 

Algunas fotitos:



Bergo aconsejando a Peter Turkson, el candidato ghanés a cargo de
 la fumata: "Aflojá con los papeles, negro, estamo?"


La grasada, presente: salieron a las calles los argentinos
que se quedaron calientes por no haber podido festejar
 en el último mundial. Ahora sí, somos los más grandes del mundo.

Re fumado. Fue el "HABEMUS PAPAM" más bizarro de
la historia. Yo pensé que se iba a confundir e iba a
 pelar unas Pringles. Clickeá acá si te lo perdiste.
El Bergo de la gente. Viajaba en Subte A como vos.
Tenía la SUBE con la fundita de San Lorenzo.
La Paparrilla: argentinizando al Vaticano
Habemus yo-yos de Bergoglio: Argentina, un país en serio.
Porque siempre se puede estar peor.
HACENOS QUEDAR BIEN PANCHO, POR FAVOR, ES LO ÚNICO QUE TE PIDO. Vos sabés que desde acá no se puede hacer mucho.
 
(igual todos saben que somos los mejores)

7 comentarios:

  1. " El ´Habemus Papam´ más bizarro de la historia" y la "Paparrilla, argentinizando el Vaticano": Muy bueno, Srta.Limon. Gracias por el humor (Cristian, o CGC, Ciudad de Santa Fe)

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  2. la última foto, no son rosarios?

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    1. ...muy probablemente. (Cristian, o CGC, o Anónimo, o...)

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    2. jaja no, según lo que pude averiguar, eran pastilleros...

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  3. Jjajajajjaaajajaj tremendo, cada vez me gusta más éste blog! jajajaj

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