jueves, 29 de agosto de 2013

Die another day

Yo entiendo que te sientas deprimido.
También entiendo que te sientas solo cuando estás en un lugar rodeado de mucha gente.
Entiendo cada sonrisa que fingís, sé que te duelen.
Entiendo esa desolada sensación de que en realidad no le importás a nadie, que tu familia ya no te habla y que tenés que festejar tu cumpleaños para que aparezcan tus amigos.
Entiendo lo desgarrador que es no poder explicarte -después de tantos años- cómo dejaste ir al amor de tu vida.
Entiendo que te veas llegando tarde a todos lados.
Entiendo que unos cuantos baldazos de agua fría fueron apagando esa voz que juraba que cuando fuera grande iba a ser "doctor".
Entiendo la rutina de tu agonía, esa misma que fue convirtiendo en domingos todos los días de tu semana.
Entiendo que tu bolsillo no llegue a fin de mes.
Entiendo que las personas pasen frente a tus ojos y nadie te devuelva una mirada
Entiendo el vacío que te produce haberlo perdido todo.
Entiendo tus desencadenados fracasos, es como si nunca terminaras de hundirte.
Entiendo que le quieras poner un fin a todo esto.

Pero no entiendo, te juro que NO entiendo, cómo te da la cara para arrojarte a las vías del tren en hora pico. Te tirabas un domingo a las once de la noche y no pasaba nada, pero no, el señorito decidió hacerlo un lunes a las siete de la mañana para cagarles el día a todos los trabajadores que ahora llegan tarde a su laburo por su culpa. ¿Tanto show, tanto despliegue ibas a hacer?



Porque si querías llamar la atención, hay miles de muertes más copadas: bailar la tarantela en el cruce de avenida 9 de julio y Corrientes, cargar un arma en una obra de teatro donde tu personaje muere asesinado, ir como testigo de Jeováh por González Catán, convocar a una tuitcam y pegarte un tiro en cámara, hacer un largo en el Riachuelo, 
tirarte desnudo al interior del volcán Lanín. Nene, ESO es morir como un rockero. 

lunes, 5 de agosto de 2013

No vives de ensalada (parte I)

Todo bien con los vegetarianos, veganos y más anos pero a mí no me rompás las pelotas para que deje de comer en Mc Donald's. Si lo que buscás es ser más cool por instagramear tu plato de comida macrobiótica, dejame decirte que no lo estás logrando. A John Lennon le quedaba bien, pero vos sos Esteban de Villa del Parque, vos no sos tendencia de nada. No sé por qué ahora de repente somos todos vegetarianos, y menos en este país. Rechazar los asados es negar nuestra argentinidad al palo. Así que no te me hagas el Ghandi disertando sobre la matanza de animales. Antes de eso quemá todas tus botas de cuero, dejá de pisar a las cucarachas, y andá a explicarle a todo el resto del reino animal que cambie a su presa por una lechuga.