viernes, 14 de febrero de 2014

Día de los Enamorados

Hablemos del desamor. Porque una especie de maleficio está sucediendo entre mis amigos. Todas las parejas que conozco están cortando. No importa si duraron siete años o cuatro meses, se están separando todas. Empiezo a vislumbrar una especie de "crisis de los 25", la cual en parte me simpatiza, y en parte no, porque hay parejas que me gustaban y parejas que no. Mi problema es que no concibo la idea de no deber hablarles más a algunos (ex) novios de mis amigas con los que me llevaba bien. Tener que eliminarlos de todos lados duele un poquito. Porque uno no elige encariñarse con las personas, y cuando cortan nadie piensa en los amigos que quedaron en común. No tenemos la culpa de ser los huérfanos de la relación!!

En fin, volviendo al tema, la edición 2014 de los 25 es sentirse “independiente y tranquilo”. Veo amigos que se están mudando solos, aún teniendo novia. Y quienes llevan ocho años y no tienen planes de casarse ni de tener hijos nunca. Y algunos que con la más inerte tranquilidad te dicen “Flor es copada, ¿viste? Ya hace cuatro años que estamos. Pero ni en pedo me veo con ella a futuro, eh”. Y ahí es cuando me quedo mirándolo, estupefacta y sin respuesta... y me pregunto adónde va el amor cuando se va.

Veo muchas fotos en Buzios y pocas salidas a la heladería de barrio. Parejas que se van en crucero por diez días, y vuelven y cortan a los dos meses. Quizás porque ya no pueden sentarse en una plaza, mirarse a los ojos por cinco o diez segundos sin decir nada y sentir que algo extraordinario está pasando. Cuando estás realmente enamorado/a de alguien, hasta hacer nada juntos es divertido. Lo veo en mis viejos todos los días.

Este post se lo dedico a esas parejas que todavía tienen la suerte de sentirlo. La suerte que no es suerte, sino años de palabras, momentos, traspiés y universos construidos (de esos que uno empieza a extrañar cuando se queda sin batería en el celular o cuando se va de viaje con amigos). A ellos, feliz hermoso día.