lunes, 30 de junio de 2014

El Mundial según Sole Coul

Qué loco que esta vez el Mundial esté acá, a la vuelta de la esquina. Hace cuatro años me prometí que iba a viajar a Brasil a ver jugar a la Selección, pero el 2014 me agarró con el bolsillo vacío, y ahora me tengo que conformar con la transmisión HD que te grita los goles cinco segundos más tarde mientras mi vecino me caga todo el suspenso festejando con su viejo Sanyo de 15 pulgadas. QUIERO MORIR.

Como ya dije por ahí, la ceremonia de inauguración me recordó a un pobre acto de Primaria por el Día De la Raza. Gente disfrazada de árbol bailando con gente disfrazada de flores, negritos que hacían de ola del río Amazonas, no sé, no entendí nada. Sos negro, no podés hacer de ola. La gente queria ver curvas brasileras danzando una samba, esperaba algo más tinellesco, pero el único culo que vio fue el de Jennifer Lopez, que por cierto, está cada vez mejor con los años.

Arrancó flojo, pero por suerte no fue así el nivel de fútbol. Si en Sudáfrica 2010 nos quejábamos de que no había goles, en esta primera mitad de Brasil 2014 los gritos sobraron. Brasil está jugando feo, pero los árbitros lo favorecen sin escrúpulos. ¿Roce en el tobillo? Penal para Brasil! ¿falló el tiro al arco? Intenten de nuevo, penal para Brasil! ¿No te gusta este blog? dos penales para Brasil!! Hoy por hoy, Brasil es Neymar, que pobre está más solo que los huérfanos de Cris Morena en el Día de la Madre.

Hubo sorpresas, y varias, sobretodo en el denominado... (sonido de órgano macabro de iglesia).... "GRUPO DE LA MUERTEEEEE" (#BoludecesNo) conformado por Italia-Inglaterra-Uruguay-Costa Rica. Se suponía que era el grupo más temeroso por el rejunte de los tres primeros países que mencioné, pero no fue así. Me informan que se hicieron millonarias las cuatro personas y media que apostaron por Costa Rica en Bwin.com. La cosa es: COSTA RICA SE ESTÁ COGIENDO A TODOS. Costa Rica se garchó a Italia y no la volvió a llamar. Costa Rica está dejando más hijos no reconocidos que Maradona. O sea, nadie se esperaba eso de un equipo caribeño que es como el alumno al que le hacen bullying en el colegio y un día entra al patio de comidas, saca un arma y mata a todos. Los calladitos son los peores, dicen. Bueno, esa es Costa Rica. Y no nos olvidemos del Caso Uruguay. Clasificaron al límite, siempre tan sufridos las victorias charrúas. Pero siempre haciendo hazañas. Uruguay se lleva todas las materias a diciembre, y las saca. Vive festejando repechajes y definiciones por penales o goles en el minuto 87, pero a la hora del festejo es como si estuviera alzando la Copa del Mundo. Es genial lo de Uruguay, nunca lo entenderé. Lástima que Suárez -fanático de The Walking Dead- salió a la cancha a clavar sus super paletas en las yugulares de sus adversarios y arruinó el sueño del pequeño país. Encima para este Mundial los vistió Puma con una camiseta ajustadísisisisisma al cuerpo. Al diseñarla, Puma pensó seguramente en el lomo de Forlán , pero jamás tuvo en consideración la zapán de sus fans. En serio, ver a mi viejo festejando con esa camiseta remarcándole las tetillas fue un cáncer de ojos.

En cuanto a Argentina, no hay grandes expectativas. Es triste que lo que más entusiasmó, hasta el momento, haya sido el cuero del pocho Lavezzi. Me produce ganas de emigrar a Bolivia. Lavezzi es cualquier pizzero de Barracas con abdominales trabajados, dejémonos de joder (y con esto aprovecho para revivir un post viejo). Hay eventos creados para marchar para que "el Pocho Lavezzi juegue en cuero". Yo creo que es una gran idea, porque los rivales al pasar cerca suyo se resbalarían con la grasa derramada y perderían la pelota. Ponelo a Lavezzi de 10, Sabella. No, mentira. Dejalo a Messi. Esos giles que me decían que Messi no hacía nada, que Messi se quedara en el Barcelona, que cómo puedo bancar a Messi, que es un pechofrío, que falta Tevez... no me volvieron a hablar después de cuatro goles de Lio en tres partidos. Pareciera que lo quiere todo el mundo menos los argentinos. Qué jodidos que somos, eh. Yo les voy a contar por qué admiro a los brasileros.

ARGENTINA 1-0 IRÁN:
El argentino: "Jugamos como el culo, loco. No jugamos a nada, son todos unos muertos. Son los peores. Messi no hace nada, sólo apareció al final. Ganamos de pedo, así no pasamos a cuartos de final".

BRASIL 0-0 MEXICO:
El brasilero: "Oh Brasil, adicionamos um ponto? ALEGRIAAAAA!!!" *se pone a bailar una samba* *se desnuda*

Brasil, quiero ser como vos. Seamos como vos. Disfrutemos un poco más el fútbol. Que al fin y al cabo se trata de sufrir un poco y festejar resultados.

Como que no me veo representada por los hinchas argentinos que viajan al Mundial. Les ponés una cámara, les hacés una pregunta, y ya arrancan a desvariar: "EH LOCO AGUANTE ARGENTINA, UN SALUDO PARA TODA MI FAMILIA, QUERÍA AVISARLES QUE LLEGUÉ BIEN!!! ME VINE DESDE ZAPALA HASTA ACÁ MANEJANDO MI FIAT 141, YA SE ME BORRÓ LA RAYA DEL CULO!!!". Este testimonio es real, lo vi en TyCSports, y me pareció genial. Pareciera que a los Mundiales siempre viaja la peor muestra de la población argentina, nos hacen quedar mal siempre. Los argentinos hacemos mucho quilombo, y mucho alarde de todo. Abrazamos a hinchas de otros países frente a la cámara, intercambiamos camisetas y un segundo después les decimos en la cara "LES VAMOS A ROMPER EL CULO!!". O sea, no nos entiendo.


Mañana viene una chica yankee a mi casa por tres semanas. Ya le advertí un poco cómo somos los argentinos en época de mundial, como para que no se asuste. A mi lado, mi madre me tira una idea tercermundista: "¿Por qué no la llevás a ver el partido a Plaza San Martín en pantalla grande con toda la gente?". Oh Dios, no. Si el infierno existe, debe ser parecido a los "puntos de encuentro" que organiza la TV Pública en plazas por todo el país. Donde gente desconocida se abraza con gente desconocida. Donde hay choris gratis y te vuelcan la Coca encima. Y en el quilombo del festejo de cada gol sentís que se te mete una mano ajena en la cartera. Si la llevo a Plaza San Martín, volveré a este blog en breve para escribir esa anécdota. Estoy segura de que no va a ser un partido más.